El reconocimiento más insigne de la literatura en aragonés

Lucía López Marco (ganadora del Arnal Cavero): "Hasta que no nos unamos todos en el aragonés, no vamos a avanzar"

La escritora zaragozana ha ganado el premio con su poemario ‘Cuan plegue o colapso’, el cual presenta este viernes en La Pantera Rossa

Lucía López Marco, ganadora del Premio Arnal Cavero 2022.

Lucía López Marco, ganadora del Premio Arnal Cavero 2022. / A. S.

Alberto Arilla

Alberto Arilla

"La peculiaridad que tiene el aragonés es que todo está por hacer y todo es necesario". Son las palabras de Lucía López Marco, ganadora de la última edición del Premio Arnal Cavero, el más insigne galardón de la literatura en aragonés. La autora, que presenta su obra, 'Cuan plegue o colapso' (Gara d’Edizions), este viernes en la librería zaragozana La Pantera Rossa, cree que la cultura juega un papel clave para el desarrollo de la lengua. Tanto es así, que esa fue una de las principales razones que le llevaron a escribir. "La poca población que lo habla (el aragonés) tiene que involucrarse y hacer muchas cosas, entre ellas escribir", cuenta a este diario.

En su caso, con un género muy claro: la poesía. "En tercero de la ESO, cuando estudié la literatura, se me abrió un mundo. Me resultaba fácil expresar mis bloqueos mentales a través de los poemas", explica la escritora, que es poeta por vocación. Una suerte de hobby que compagina con su otra pasión, su trabajo como veterinaria. Dos mundos que a priori pueden parecer alejados pero que, en los versos de Lucía López Marco, se entrelazan: "Nuestra forma de ver el mundo viene muy marcada de donde venimos y por nuestra formación. De niña veraneaba siempre en Biescas, y tenía una locura absoluta por los animales y el mundo rural. Y, si hubiese estudiado otra cosa, probablemente vería todo de otra forma".

Una escritura "más fácil" en aragonés que en castellano

Una forma propia de expresarse, además, que tiene una particularidad. "He escrito poesía en castellano, pero me cuesta más. Me resulta mucho más fácil expresarme en aragonés", reconoce López, lo que asegura sorprenderle en ocasiones ya que la aragonesa no es su lengua materna, pues la aprendió con 15 años en Nogará. Con todo, la zaragozana le encuentra una explicación. "Escribo mucho sobre la lengua, sobre su situación sociopolítica, sobre el papel de la mujer en ella", expone la autora, a lo que añade que, en este poemario concreto, sus versos van en dirección a su hija, a la que le habla en aragonés, por lo que "cuando tienes a una persona en mente", asevera, "te es más fácil expresarte en la lengua con la que le hablas".

Por otra parte, López no escapa a la delicada situación del aragonés, acrecentada por las tensiones existentes entre los propios hablantes. "Somos pocos y mal avenidos. Pero hasta que no nos unamos todos y logremos escribir en una sola grafía con la que todos estemos más o menos cómodos, no vamos a avanzar", opina.

No obstante, la escritora aragonesa mira al futuro con cierto optimismo: "A nivel social se ha avanzado muchísimo. Ahora lo vemos en televisión y está absolutamente normalizado". Una normalización, dice López, a la que ayudan impulsos como el Premio Arnal Cavero, en el que ha sucedido como ganadora al chistabín José Solana Dueso, o iniciativas como la traducción de obras literarias a la lengua aragonesa, como el caso de 'El infinito en un junco', de Irene Vallejo. "Estas acciones igualan al aragonés con el resto, como una lengua más. Aparte de ofrecer el recurso a quien lo está estudiando o a quien lo habla, lo sitúan y lo visibilizan", subraya.

Reivindicar mirando al futuro

Así, uno de los motivos que llevaron a la zaragozana, residente en Navasa (Huesca), a presentarse al certamen fue precisamente ese, el de apoyar las iniciativas que ponen en valor la literatura y el idioma. "El premio, en una lengua tan pequeña, en la que cuesta mucho encontrar literatura, supone un impulso muy necesario al garantizar que todos los años se publique, al menos, un libro en aragonés", sentencia al respecto.

Una reivindicación en consonancia con su forma de entender la vida, en la línea de su otro proyecto, el blog Mallata. En él, López pone el foco sobre el medio rural y la ganadería extensiva, además de destacar el importante papel que desempeñan las mujeres en ellos, esencialmente las pastoras. Una iniciativa personal que surgió en 2015 y en la que también publica diferentes relatos en aragonés, un hecho que le permite seguir trabajando con vistas a un futuro mejor. "Si los hablantes de cualquier lengua se esfuerzan en conservarla, lograrán transmitirla a la siguiente generación", concluye la aragonesa.