Algunas personas con suerte quizás estén leyendo estas líneas (o probablemente no, que estarán de celebración), después de que les haya tocado algún premio de la Lotería de Navidad de este año 2021 que ya suma sus últimos capítulos. Los demás seguramente estaremos hablando de que lo realmente importante es tener salud mientras vemos si logramos el reintegro de algún décimo para poder invertirlo en el también próximo sorteo del Niño, que nunca se sabe.

Mientras tanto, podemos consolarnos haciendo una pequeña mirada al pasado para conocer un poco mejor cuáles fueron los orígenes de este popular sorteo que además es el que más duración tiene en cuanto a su venta, ya que los boletos se ponen cada año a la venta durante la primera quincena del mes de julio.

Larga historia

Y es que el sorteo de Navidad tiene ya una larga historia a sus espaldas, cumpliéndose 209 años desde la primera vez que se celebró. Eso sí, en aquella ocasión la situación no era precisamente halagüeña y tranquila. Estamos en plena Guerra de la Independencia Española, y prácticamente tan solo la ciudad de Cádiz se ve libre de soldados de Napoleón, aunque está siendo sometida a un largo y duro asedio desde hace mucho tiempo.

Las Cortes que gobiernan y dirigen la resistencia al invasor francés necesitan dinero constantemente para poder financiar los ejércitos españoles cuyo papel ha sido injustamente infravalorado dentro del esfuerzo de guerra conjunto que se hizo con Gran Bretaña y Portugal. Pero el horno no estaba para bollos como para seguir lastrando a la población con nuevos impuestos, así que ahí entró el ministro del Consejo y Cámara de Indias, el sevillano Ciriaco González Carvajal, quien propuso la creación de un sorteo navideño para que el Estado lograra unos ingresos extraordinarios gracias a la venta de boletos y evitar así el crear un nuevo e impopular impuesto.

La propuesta fue aprobada por las cortes gaditanas el 23 de noviembre de 1811, pero no sería hasta el año siguiente cuando se celebrara la primera edición del sorteo, que fue el 18 de diciembre de 1812. En aquella ocasión y por la situación bélica, la venta y celebración del sorteo solo se produjo en Cádiz, llevándose el famoso Gordo el número 03604 con un premio de 8.000 reales, mientras que cada boleto costaba tan solo 40.

Conforme fue avanzando la guerra y los ejércitos aliados fueron ganaron terreno y expulsando de Portugal y España a las tropas napoleónicas, el sorteo fue avanzando y al año siguiente ya pudo celebrarse por buena parte de Andalucía y, ya en 1814, se acabó celebrando en Madrid, su sede habitual, y haciendo el sorteo extensivo a prácticamente todo el país.

Prósperos premios

Sin embargo, todavía tardó mucho el sorteo en adquirir el nombre de «Lotería de Navidad» que todos conocemos actualmente, teniendo que esperar para ello hasta la edición del año 1892, puesto que hasta entonces el sorteo y los boletos eran conocidos como los «Prósperos de Premios».

A pesar de las diferentes situaciones de inestabilidad que fue atravesando España a lo largo del siglo XIX, incluyendo incluso guerra civiles como las carlistas, este evento siguió celebrándose y aumentando cada vez más su popularidad. Ni tan siquiera la Guerra Civil Española (1936-1939) frenó los sorteos, aunque eso sí, cada bando hizo el suyo propio en el territorio que controlaba. Y es que el dinero que se recaudaba aun a pesar de los premios que luego se daban era muy importante para las arcas del Estado, al igual que hoy en día.