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Violante de Hungría

Violante de Hungría fue una de las mujeres más influyentes en la historia de la Corona de Aragón

Sepulcro de la reina Violante en el monasterio de Vallbona de les Monges en Lérida.

Sepulcro de la reina Violante en el monasterio de Vallbona de les Monges en Lérida. / SERGIO Martínez Gil HISTORIADOR Y CO-DIRECTOR DE HISTORIA DE ARAGÓN

Sergio Martínez Gil

Sergio Martínez Gil

El rey de Aragón Jaime I el Conquistador, monarca que ostenta el tiempo más largo en el trono de toda la historia de la monarquía aragonesa y uno de los más longevos de la historia mundial con sus 63 años, fue también uno de los reyes más influyentes en la historia del reino de Aragón y también en la formación de la Corona aragonesa. No en vano, con las campañas militares que impulsó conquistó las islas Baleares y toda la zona de Valencia a los musulmanes, creando con esos dominios dos nuevos reinos que incorporar a su corona; los de Mallorca y Valencia. También fue responsable de dejar al reino aragonés sin una salida al mar, aunque esa es otra historia.

Por otro lado, tuvo multitud de hijos con sus esposas, pero también con sus muchas amantes, tratando en la mayoría de las ocasiones de dejar a su descendencia bien provista para el futuro con títulos y tierras con los que crear una base de señores fieles a la monarquía. El monarca se casó en dos ocasiones, la primera siendo todavía un adolescente, al contar con apenas 13 años de edad el día de su boda, en febrero del año 1221. El matrimonio se celebró en la localidad soriana de Ágreda ya que la novia era Leonor, tía del por entonces rey Fernando III de Castilla. Fue un matrimonio corto, ya que unos años después el monarca aragonés la acabó repudiando y solicitó al Papa la anulación del enlace, aunque siempre mantuvo al único hijo que tuvo con ella, el infante Alfonso, como a su heredero.

Tardó unos años en volver a buscar esposa, ya que el hecho de contar con al menos un heredero, su propia juventud, los últimos coletazos de las rebeliones nobiliares de inicios de su reinado y las campañas de conquista de las Baleares y Valencia le tuvieron bastante ocupado. Pero finalmente, y ya más maduro, decidió volver a contraer nupcias. Al fin y al cabo, necesitaba más descendencia para asegurar la sucesión en caso de la muerte anticipada de su hijo Alfonso (cosa que acabó ocurriendo), además de intentar lograr alianzas diplomáticas a través de una boda. Jaime, que casi siempre trató de mantener unas buenas relaciones con el papado, algo normal teniendo en cuenta que su padre Pedro II había acabado excomulgado, encomendó la tarea de encontrar esposa al mismísimo papa Gregorio IX.

Giganta de Barcelona deddicada a Violante de Hungria.

Giganta de Barcelona deddicada a Violante de Hungria. / EL PERIÓDICO

El pontífice, entre las varias candidatas posibles, acabó presentando a Jaime a la princesa Violante, hija del rey Andrés II de Hungría. Un reino por entonces pujante y poderoso del centro de Europa con el que a pesar de su lejanía la monarquía aragonesa ya había tenido contactos estrechos previamente. Además, la familia real húngara estaba también emparentada con los emperadores bizantinos, lo que le daba todavía más pedigrí al posible enlace al añadir sangre imperial.

Así pues, Jaime aceptó, y esta vez con 26 años de edad se casó con la princesa húngara un 8 de septiembre del año 1235 cuando el monarca estaba todavía enfrascado en la conquista de las tierras levantinas a los musulmanes. Violante, de cuyo nombre deriva el actual Yolanda, fue una de las reinas consortes de mayor influencia en la historia de la Corona de Aragón incluso a pesar de ese hándicap por el cual los fueros no permitían a las mujeres ostentar ningún tipo de poder de gobierno. El propio Jaime buscaba en numerosas ocasiones el consejo de su esposa cuando había que tomar decisiones importantes para el devenir de la Corona, lo que la convirtió en una figura tremendamente influyente en la corte. Eso sí, también hay que alejarse un poco de la idea tradicional en la que Violante fue la artífice de diferentes maquinaciones para dejar bien provistos a sus propios hijos provocando incluso la división de la Corona de Aragón.

Probablemente tuvo mucho que ver, pero también fue clave la propia visión de Jaime, que veía la monarquía como algo de su propiedad con lo que podía hacer lo que le viniera en gana y no como algo que le había sido legado por sus ancestros y de lo que era responsable. De hecho, estuvo muy cerca de dividir por completo la Corona de Aragón en pedazos entre sus hijos, aunque finalmente sólo se acabó desgajando el reino de Mallorca que también comprendía los territorios de más allá de los Pirineos.

El matrimonio entre Violante y Jaime duró 16 años, y fruto del mismo nacieron 9 hijos. Es decir, que la reina pasó buena parte de su vida adulta constantemente embarazada, algo que consumió su juventud, su salud y sus fuerzas, falleciendo en el año 1251 con apenas 36 años de edad en la ciudad de Huesca.