La gran noticia que todos los clubs esperaban se produjo este jueves. El público volverá a los estadios de fútbol, en Primera y Segunda, a partir del 13 de agosto, y a los pabellones de baloncesto, en la Liga Endesa, ya en septiembre, con el aforo que decidan las comunidades autónomas, aquí el Gobierno de Aragón, y deberá llevar mascarilla en los primeros si no hay distancia y siempre en los segundos al tratarse de recintos cerrados. Así lo anunció la ministra de Sanidad, Carolina Darias, ya que se suprime el artículo 15.2 de la ley de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la pandemia aprobada en marzo. La noticia en el Real Zaragoza y en el Huesca, al igual que en el Casademont, fue recibida con satisfacción, lo mismo que en toda España. Solo en el fútbol, LaLiga apuntó una caída de los ingresos de casi el 30% para la 20-21. El ejercicio se cerrará con unas pérdidas de 733 millones, un desastre motivado por los partidos a puerta cerrada.

El citado artículo delegaba en el CSD, previa consulta al organizador de la competición, al ministerio y a las comunidades, el establecer las medidas de prevención e higiene en la Liga y de la ACB, que iban del aforo a la desinfección, prevención o control para evitar las aglomeraciones. «Volvemos a la normalidad en cuanto a la afluencia de público para el comienzo de la Liga de fútbol y de la ACB», celebró la ministra. Ahora, las comunidades recuperan esa competencia y serán ellas las que determinen los aforos.

Con mascarillas

Una parte de aficionados ya pudieron volver bajo ciertas condiciones a mediados de mayo, cuando el Gobierno autorizó la entrada de público en las gradas después de más de catorce meses con ellas vacías por el coronavirus, aunque solo en las regiones que estaban en fase uno de la pandemia con una incidencia acumulada menor a cincuenta, lo que no pudo ser efectivo en Aragón.

En la próxima temporada, no obstante, los aficionados deberán cumplir lo aprobado en el Consejo de Ministros sobre flexibilización de mascarillas: la obligación de usarla en espacios al aire libre cuando no haya distancia de seguridad, como es el caso de los estadios, y siempre en los pabellones de baloncesto al ser recintos cerrados. La titular de Sanidad mostró su convencimiento de que será una noticia «muy bien recibida»

La visión del Real Zaragoza

En el fútbol la noticia era esperada y Javier Tebas, presidente de LaLiga, ya había avisado que esperaban para el inicio de la competición entre el 60 y el 70% del aforo en sus estadios. El Zaragoza recibió con alegría el anuncio de la ministra, uno de los dos pasos que faltan para que el club dé a conocer su campaña de abonados. Y es que el equipo blanquillo no juega con público desde el 23 de febrero de 2020, donde más de 30.000 espectadores empujaron a la victoria zaragocista en un estadio que rozó el lleno. El Huesca, por su parte, no ve las gradas de El Alcoraz llenas desde el triunfo ante el Fuenlabrada el 7 de marzo de 2020. Ese día, 6.7000 aficionados estuvieron en las gradas del estadio oscense, ahora reformado hasta alcanzar 9.200. Después, en La Romareda y en El Alcoraz sí se han disputado, con aforos reducidos, partidos del Aragón o el Huesca B, así como el juvenil zaragocista.

En el club oscense se presentó este jueves la campaña de abonados y en el Zaragoza se está a la espera de hacerlo. El primer paso era esta medida anunciada por el Gobierno y el segundo, el desenlace de la compraventa que negocian los principales accionistas de la entidad con Spain Football Capital, que se espera para la próxima semana. El Real Zaragoza ya había presentado a estas alturas la campaña en otras temporadas, salvo en la pasada, que por la pandemia y el 'playoff' acabó a mediados de agosto y que se saldó con 22.900 abonados y solo 5.500 menos que la temporada 19-20. Por esa fidelidad de su gente, en la entidad están convencidos de que habrá una renovación masiva de abonos y que se superará la cifra de la temporada pasada y que el menos margen al ser menor el tiempo de campaña se compensará con la digitalización del proceso.

La puerta cerrada ha traído más de 700 millones de pérdidas en el fútbol español. El Zaragoza perdió casi 4 millones al jugar sin público y el Casademont, uno

La vuelta del público a las gradas supone además un ingreso importante para el Real Zaragoza, que este curso pasado solo pudo disponer de 1,6 millones de ingresos por socios abonados, ya que estos solo pagaron el 40% del abono con respecto a la temporada 19-20, aunque casi medio millar pagaron el 100%, y no hubo ingresos por taquillas. Mientras, en la temporada anterior solo por abonos recaudó 4,49 millones, con más de 900.000 euros en taquillas.

Prudencia en el Casademont

El Casademont Zaragoza, dentro de la alegría por la noticia, también es prudente y se mantiene a la expectativa de saber finalmente qué porcentaje de aforo en el pabellón Príncipe Felipe permitirá el Gobierno de Aragón, sobre quien recaerá esa decisión. En ese sentido, la única petición del club es que el criterio de decisión sea siempre sanitario y que no se produzcan agravios comparativos con aforos diferentes en la misma instalación según el tipo de espectáculo que albergue. La vuelta de aficionados supone, en primer lugar, recuperar buena parte de la normalidad perdida. Pero es también una gran noticia económica para un club como el Casademont, cuyo presupuesto depende en buena medida de los ingresos por abonos y taquillas. La entidad puede ingresar en torno a un millón de euros por ese concepto.

El Casademont trabaja ya en la campaña de compensación a sus abonados, que lanzará en las próximas fechas. El compromiso, cuando se cobró la mitad del abono a los seguidores, fue devolver la cantidad si no se podía acceder al pabellón, pero se ofrecerá también la posibilidad de donar ese dinero a la Fundación del club. Una opción que fue la escogida de manera mayoritaria la temporada pasada. La campaña de captación de nuevos abonados llegará en agosto.