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El Periódico de Aragón

El Gran Premio de Aragón

"Alcañiz es el sitio ideal para los moteros y en el que mejor tratan a los visitantes"

Un aficionado a las motos, un hostelero y una directora de hotel analizan cómo se está viviendo el fin de semana de MotoGP en la localidad turolense. "Estamos teniendo muchas llamadas de última hora, pero estamos completos y a tope de reservas", dicen los empresarios

Carlos Bertomeu hace el gesto de la victoria con su casco este sábado en Alcañiz ANGEL DE CASTRO

Alcañiz vive estos días uno de los fines de semana más esperados del año, en el que el Mundial de MotoGP aterriza en la localidad turolense. Unos días que se viven siempre muy intensamente, aunque de diferente manera dependiendo de la perspectiva de cada uno. Aunque sin el algo coincide prácticamente la totalidad de los que se dan cita es en el ambiente que consigue impregnar en sus calles en lo que ya se celebra como una tradición más de la ciudad.

Desde el Delta del Ebro, y por tercera vez, ha llegado a Alcañiz Carlos Bertomeu junto a un numeroso grupo de amigos para presenciar las carreras. «Ya vine en 2012 y 2015, y porque no he podido venir más», afirma el aficionado catalán, encantado cada vez que visita la población del bajoaragón. «He estado en todos los circuitos españoles del Mundial, y, para mí, Alcañiz es el sitio donde mejor tratan a la gente que venimos de fuera», asegura Carlos.

El amante de las motos alaba el buen carácter de todos los que se dan cita estos días en la localidad turolense. «La gente de aquí es súper abierta y se enrollan bastante», apunta Bertomeu, que también tiene palabras de agradecimiento sobre la organización. «Está todo muy bien controlado y señalizado, tanto en las entradas y salidas del circuito como aquí en el pueblo», analiza el aficionado catalán. «Alcañiz es un sitio ideal para los moteros como yo», añade.

La gente de aquí es super abierta y se enrolla bastante. Además la organización es muy buena

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Carlos lleva en la ciudad desde el viernes. El sábado presenció los entrenamientos libres y las clasificaciones y se mostró impaciente por que llegue el momento de las carreras. «Aunque eso sí, aquí queda mucha noche por delante», afirma entre risas el sábado.

Para terminar, Bertomeu no duda y asegura que no será la última vez que visite Alcañiz y el trazado de Motorland. «Es una suma de cosas. Las motos, los amigos, el ambiente...Toco madera para poder seguir viniendo muchas veces más», acaba Carlos. uno de los miles de aficionados al motor que abarrotaron ayer las calles de la ciudad.

Los negocios

Casi pidiendo perdón tienen que decir que no las recepcionistas del hotel Ciudad de Alcañiz a la gente que todavía no tiene dónde dormir en la localidad. «Hemos recibido muchas llamadas de última hora, pero es imposible acogerles. Estamos llenos desde hace mucho», explica Gabriela Tapalaga, la directora del hotel. Esta avalancha de rezagados se explica con el regreso de Marc Márquez, pero Gabriela señala que las reservas en su negocio se hacen prácticamente de un año para otro, porque tienen un perfil de cliente muy definido y fiel. «Más del 90% de las personas que acogemos son gente que, directa o indirectamente, trabajan en el Mundial de MotoGP», subraya la directora. «Además, el pequeño porcentaje que queda se suele completar con familiares de los trabajadores o de personas cercanas a ellos», añade. 

Gabriela Tapalaga, a las puertas del hotel que dirige. ANGEL DE CASTRO

Por lo tanto, los hoteles son los que menos han sufrido la pandemia, ya que carreras ha habido aunque sin público o con un número restringido. No obstante, Tapalaga celebra la vuelta a la normalidad. «También tenemos un restaurante y una cafetería y ahí sí que se está notando un incremento en el número de clientes». Aún así, la directora del Ciudad de Alcañiz sí que nota diferencia con respecto a los años anteriores a la pandemia. «Yo creo que las aglomeraciones no se pueden de momento comparar. La verdad es que dudo que se vuelvan a alcanzar esos niveles en el futuro, aunque ojalá. Eso sería una gran noticia para todos», reflexiona Gabriela. «Entre las fiestas y ahora el Gran Premio son días de mucho trabajo, pero para nosotros es la mejor época del año junto con la Semana Santa», termina. 

Los que tienen mucho que celebrar son los hosteleros de Alcañiz, que aunque el año pasado pudieron trabajar también en estas fechas, en esta ocasión, al no haber ya limitaciones de aforo, el número de comensales se ha multiplicado. «Yo el bar lo tengo a tope de reservas, y hablo con el resto de compañeros y están todos en la misma situación», asegura Manuel Barrado, propietario del gastrobar Micelios, en la avenida de Aragón de la localidad turolense.

Manuel Barrado, en la entrada del gastrobar Micelios que regenta ANGEL DE CASTRO

Satisfecho por cómo están yendo estos días, el hostelero se muestra encantado con la vuelta del ambiente festivo a Alcañiz. «Lo del año pasado fue muy raro y espero que no lo tengamos que volver a repetir», apunta Barrado, que confía en que cada edición a partir de ahora siga aumentando la afluencia de público. «Yo sí que creo que poco a poco estamos recuperando los niveles de antes de la pandemia», señala.

El dueño del Micelios alaba el comportamiento de los amantes del motor. «Siempre hay alguna excepción, pero el aficionado a las motos es muy fiel y además muy educado. No dan problemas», analiza Barrado, que reconoce haber tenido que reducir personal por recortes derivados de la situación sanitaria. Por último, el hostelero hace un alegato por la continuidad del Gran Premio de Aragón en Alcañiz. «Claro que no soy imparcial, pero la vida que le dan las motos a la ciudad es increíble y sería una gran pérdida», subraya Barrado.

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