+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

PUBLICACIÓN EN LA REVISTA ‘NATURE’

Un técnica de imagen computacional permite ver a través de las esquinas

El proyecto ha sido creado por un grupo de científicos aragoneses

 

Gutiérrez, durante su participación reciente en el Foro Adea. - SERVICIO ESPECIAL

EL PERIÓDICO
06/08/2019

Varios centíficos de la Universidad de Zaragoza, en colaboración con otros de la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, han desarrollado una técnica de imagen computacional que transforma las paredes en lentes virtuales y permite ver a través de las esquinas. El trabajo posibilita por primera vez reconstruir escenas no visibles complejas y de gran tamaño y abre la puerta al uso de esta tecnología en aplicaciones del mundo real en seguridad, misiones de rescate o vehículos autónomos.

La existencia de esta técnica ya había sido difundida por el propio investigador en Aragón y en España, pero lo novedoso es que acaba de ser publicada en la revista Nature y se está probando en la inspección lejana de cráteres en la luna por la NASA, la organización que ya mantiene contacto con el investigador aragonés Diego Gutiérrez y que, esta vez, acoge la técnica de imagen desarrollada junto a Adrián Jarabo e Ibón Guillén, todos del grupo Graphics and Imaging Lab del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón de Zaragoza.

Este proceso de imagen computacional, que combina hardware de imagen ultra-rápida a un billón de fotogramas por segundo con técnicas computacionales, permite ver a través de esquinas en escenas del mundo real no controladas en un laboratorio, incluyendo geometría y materiales complejos. Ya en el 2013, los aragoneses mantuvieron contacto con el MIT para crear una cámara capaz de capturar luz a un billón de frames por segundo. Desde entonces, la idea de usar esta tecnología para ver a través de esquinas ha sido explorada por varios grupos a nivel mundial, pero hasta ahora se limitaba a objetos sencillos en condiciones ideales de laboratorio. Además, se hacía «impracticable salvo en situaciones, muy controladas».