+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

LA GRAN PROMESA DEL MEDIOFONDO ARAGONÉS

La alargada sombra de Steve Cram

David Cartiel ha conquistado la triple corona con los oros de los Nacionales del kilómetro

 

David Cartiel posa con sus tres oros conquistados en los Nacionales del kilómetro. - CHUS MARCHADOR

R. MARTÍ
12/07/2019

Felipe Castañer está embelesado con David Cartiel. Este técnico fue un destacado mediofondista aragonés de finales del siglo pasado y se inspiró viendo por televisión los inolvidables duelos entre los británicos Steve Ovett, Sebastián Coe y Steve Cram por la supremacía del 800 y el 1.500 mundial. David Cartiel tiene 15 años, llega a los 1,85 de altura y posee unas piernas kilométricas con las que da una larga y elegante zancada.

Para Felipe Castañer su pupilo es la viva imagen de Cram, que fue el primer hombre en la historia que bajó en los 1.500 metros de 3.30 y ganó el Campeonato del Mundo de 1983. Cartiel se ha destapado este año en el atletismo escolar aragonés y se ha llevado la triple corona en la distancia del kilómetro. Primero fue en los Nacionales sub-16 bajo techo de Sabadell, después en los Campeonatos de España del Consejo Superior de Deportes y el pasado domingo en el Campeonato de España al aire libre disputado en Gijón.

Su superioridad es tan insultante que sale y llega tirando en cabeza. El pasado domingo quería batir el récord de España de la distancia con 3.28.8. Pero no pudo ser. Pese a ir a tope sin rivales y sin liebres, se tiró en la parrilla de llegada y paró el crono en 2.30.81. El segundo llegó a cuatro segundos del corredor del Zaragoza Atletismo. «Lo intenté, pero pinché. Me fastidió un poco no hacerlo. Lo intenté, pero no se pudo», explica Cartiel.

EL GUERROUJ 

En uno de los tres grandes triunfos de Cartiel, Felipe Castañer le envió el vídeo a Miguel Ángel Mostaza, el que será el representante de Cartiel en muy poco tiempo. «Casualmente estaba en la Diamond League de Rabat comiendo con Hicham El Guerrouj. Este le contestó a David, le dio la enhorabuena a él y a su familia y dijo que esperaba que este mozalbete mejorara sus marcas», explica Felipe Castañer, que tiene muy claro que «el que entiende de esto y ve correr a David sabe que va a ser un atleta que marque una época en el mediofondo», dice convencido.

Cartiel no se queda con ninguno de sus tres Nacionales. «Me quedo con las tres. Le doy valor a todos porque es el trabajo de toda esta temporada», afirma. Su mejor marca la logró en el Nacional del CSD con 2.30.36 en Moratalaz. Su objetivo de esta temporada lo ha cumplido. «Era la triple corona y lo he conseguido», dice. Ahora tiene una concentración en Santander junto a otro zaragozano, Sergio del Barrio. «Tengo ganas de coger dos semanas de vacaciones para empezar la temporada lo antes posible con los rodajes. Pero no me cansa competir. El cross no me gusta mucho, me canso, pero me lo tomo como preparación», afirma este corredor, que tiene como ídolo al doble campeón de Europa Jakob Ingebrigtsen.

David Cartiel es ambicioso y tiene claro qué es lo que quiere en su futuro. «Mi meta es disputar unos Juegos Olímpicos. No lo veo imposible. Me veo mejor en los 800 o los 1.500, aunque no sé cómo me voy a encontrar». De momento este invierno quiere batir la plusmarca nacional del kilómetro bajo techo en el mil y disputar el Europeo juvenil.

Lleva toda su vida estudiando en el colegio de Maristas. Sus notas son más que brillantes. «Mi primer deporte fue el baloncesto con cinco años. Estuve ocho temporadas, las mismas que en atletismo». Hasta el año pasado compatibilizó ambos deportes. «Lo llevaba bien los primeros años porque no entrenaba mucho en ambos deportes. Los dos últimos ha sido más duro ir de un entrenamiento a otro. Y en el básquet me exigían y no podía ir muy cansado», dice.

Este año decidió dejar el baloncesto. «Me coincidían horarios, no lo pude arreglar y lo dejé. Me gusta más el atletismo, pero me ha dado pena dejar el otro por mis compañeros». Cartiel ve incompatibles ambos deportes. «Son deportes muy diferentes y llegaba muy cansado a las carreras y los partidos. Si hubiera seguido con el básquet creo que no hubiera conseguido los tres oros», reconoce.