+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

PRIMERA DIVISIÓN

El Barça ensucia su nombre en Granada (2-0)

Los de Diego Martínez desnudan a un apático y depresivo equipo que se convierte en un guiñapo cuando sale del Camp Nou

 

Azeez marca el 1-0 para el Granada tras el error de Junior. - MIGUEL MORENATTI

MARCOS LÓPEZ
21/09/2019

El caos por sistema. El caos fuera de casa. No es una mala noche. Ni mucho menos. Es una tendencia autodestructiva de un Barça caótico que ensució su nombre en la noche granadina porque no solo perdió un encuentro sino que llegó a perder hasta la dignidad. Bilbao, Pamplona, Dortmund, Granada… 

No hay peor manera de empezar un partido. Sabía a donde venía el Barça. Supuestamente, claro. La teoría estaba aprendida. Hasta Messi se quedó en el banquillo. En la práctica fue un auténtico desastre. Todavía estaban llegando aficionados a las gradas del remozado estadio Nuevo Los Cármenes cuando dos árbitros no vieron la falta de Antonio Puertas sobre Lenglet. Ni Cuadra Fernández en el césped ni Mateu Lahoz en el VAR entendieron nada ilegal en esa acción previa al gol andaluz. Se quedó dolorido el central francés, mientras Junior, en su primer minuto de titular como azulgrana, aunque vistiera de turquesa en Granada, cometió un error monumental que abrió una ola de entusiasmo entre los miles de seguidores que casi llenaban el campo que se frotaban los ojos. ¡Ver para creer! A los dos minutos de partido ya estaba el Granada superando a un triste y apocado Barça.

Triste y apocado empezó. Depresivo y patético acabó luego sin capacidad de reacción tras ese golpe inicial. Valverde, además, había metido mano en el equipo, sobre todo en el centro del campo con la primera titularidad de Rakitic, pero ejerciendo de interior zurdo, porque a Sergi Roberto le otorgaron la función de volante diestro. A De Jong le tocó asumir el rol de medio centro con Busquets sentado en el banquillo con disfraz de suplente. El juego era cada vez peor. Y eso que el arranque resultó dramático. Pero esa película de terror en que se convierte cada viaje azulgrana lejos del Camp Nou no se detenía.

Tenía el Granada el dominio del partido. No solo por el gol sino por el control escénico, llevando al Barça a su territorio, haciéndole sentir tan incómodo que no tenía recursos ni alternativas, transformado, una semana más, en un guiñapo. O sea, ropa o trozo de tela que está rota, sucia y muy gastada.

Incapaz de generar peligro
Así acabó una primera parte desastrosa. Incapaz de tirar a a portería de Rui Silva. Incapaz de transmitir sensación alguna de peligro a un ordenado, trabajado y solvente Granada, que vivió la primera fase del encuentro como si estuviera paseando tranquila y alegremente por el Paseo de los Tristes granadino, al pie de la Alhambra. Ayer, estaba la ciudad, soleada y luminosa, llena de miles de turistas. Y el Barça era uno de ellos.

Tan mal lo vio Valverde que cuando el equipo se retiraba al vestuario abatido, consciente de la vergonzosa imagen ofrecida en esos 45 minutos era intolerable ordenó calentar a Messi y Ansu Fati. El 10, que no está aún para jugar 90 minutos, y menos al ritmo que proponía y ordenaba el Granada, tenía que salir al rescate. Pero el drama es que, además, el Barça tenga que estar viviendo de la esperanza juvenil que proyecta ese descarado y atrevido Ansu. El daño, sin embargo, ya estaba hecho. Daño a la imagen. Daño al futbol. Daño también a Valverde porque su elección inicial en la pizarra fue errónea.

Tanto que en el descanso señaló a Junior, el responsable del 1-0, dejándole en la ducha, cambiando toda la estructura del Barça, con Semedo de lateral zurdo, mientras Sergi Roberto se iba a vestir de lateral derecho. A Griezmann, que no se le había visto en toda la primera parte, tampoco se le vio en la segunda jugando en la izquierda. A ese costado llegó Ansu, quien cabalgó con más peligro que las vacas sagradas. Hasta que llegó el momento Arturo Vidal. Salió al campo y al minuto cometió un penalti innecesario. El drama sí podía ser mayor. El primer remate a puerta fue, de quien si no, de Messi. Minuto 82. Antes, la nada; luego, la nada. 

Granada, 2 - Barcelona, 0
Granada: Rui Silva (6); V. Díaz (6), D. Duarte (7), Germán (7), Neva (4); Yangel Herrera (6), Montoro (5), Antonio Puertas (7), Azeez (6), Machís (7); Soldado (4).

Cambios: C. Fernández (5) por Soldado (m. 57); Vadillo (6) por Machis (m. 62); Gonalons (s. c.) por Y. Herrera (m. 83). 

Entrenador: Diego Martínez (6). 

Barcelona: Ter Stegen (6); Semedo (5), Piqué (5), Lenglet (5), Junior Firpo (3), Sergi Roberto (3), De Jong (6), Rakitic (4); Carles Pérez (5), Suárez (4), Griezmann (3). 

Cambios: Messi (6) por C. Pérez (m. 46); Ansu Fati (6) por Junior (m. 46), Arturo Vidal (4) por Rakitic (m. 62).

Entrenador: Ernesto Valverde (4). 

Goles: 1-0 (m. 2), Azeez cabecea sobre la línea. 2-0 (m. 66), Vadillo transforma un penalti.

Árbitro: Cuadra Fernández, balear (4).

Tarjetas amarillas: Suárez (m. 20), Piqué (m. 45), Soldado (m. 48), Y. Herrera (m. 49), C. Fernández (m. 86).

Estadio: Nuevo Los Cármenes.

Espectadores: 18.900.

NOTICIA PATROCINADA

Cámara oculta a Joselu Mato, jugador del Deportivo Alavés

Pacheco y Manu García del Deportivo Alavés han gastado una broma con cámara oculta a su nuevo compañero de equipo, Joselu ...