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Los reyes del caucho

La recuperación del automóvil, el sector exterior y la tecnología impulsan a Miju

 

R. B. L.
08/03/2015

Juntas de radiador, manguitos, piezas aislantes para carrocerías y chasis, membranas y juntas de motor. Todo ello se elabora con caucho, un material relativamente desconocido pero muy presente en la vida cotidiana. Desde la perspectiva empresarial, Aragón aglutina unas 25 compañías ligadas a la transformación del caucho, una actividad que da empleo a unas 500 personas en la comunidad (21.000 en toda España) y que factura casi 40 millones de euros. Y, en este pequeño universo, Miju se ha convertido, tras más de 55 años de experiencia en el sector, en su máximo exponente industrial en Aragón.

La firma industrial, ubicada en el polígono Malpica de Zaragoza, está especializada en la fabricación de piezas de caucho, caucho metal y caucho tejido y termoplástico, para lo que utiliza como sistemas de producción la compresión, la inyección, la transferencia y la extrusión. Para ello, se nutre de materias primas que adquiere a multinacionales de Alemania, Japón, Francia, Brasil o Estados Unidos, aunque también intenta contratar con los proveedores locales principalmente.

Pero el verdadero nicho de negocio de la compañía es la fabricación de componentes para la industria del automóvil (el 80% del total). Miju, que tiene unas 30 personas en plantilla, prevé crear empleo durante este 2015 "esperanzador", gracias a su fuerte proyección internacional y después de superar "momentos difíciles y muchas adversidades" durante la crisis económica, apunta el gerente de la compañía, Arístides Maurel, que recalca que la capacidad de adaptación en todas las áreas se ha convertido, a raíz de la crisis, en "parte de nuestra filosofía de empresa".

Pero los malos tiempos quedaron atrás y "la crisis que afectaba al sector del automóvil se ha superado", asegura el directivo, que augura "nuevos proyectos y un repunte de las ventas". Así, el crecimiento de Miju podría rondar el 10% este año frente a unas expectativas del 3% en el conjunto del sector.

La apuesta de la empresa por la internacionalización ha sido decisiva para hacer posible un cambio de ciclo, ya que la compañía (100% de capital aragonés) exporta sus productos desde hace 40 años a mercados de los cinco continentes. Aunque su actividad principal en el exterior está focalizada en Europa (Alemania, Austria, Reino Unido, Dinamarca, Polonia, Suiza, Italia, Portugal y Holanda entre otros países) ha conseguido abrir mercados en África (Marruecos, Túnez, Argel y Sudáfrica), América (Brasil, Argentina, Venezuela, Estados Unidos y México) y en Asia (India, Japón y Turquía). De hecho, la compañía aragonesa ya cuenta con una planta productiva en India, que se suma a la que la firma ya tenía en Alemania.

Apuesta tecnológica

La otra baza que quiere explotar Miju es la apuesta por las nuevas tecnologías, a través de la visión artificial, los montajes automatizados y los sistemas de detección, que "nos están permitiendo el acceso a nuevos proyectos de gran valor añadido", señala Maurel. En este sentido, Miju ha sido elegido proveedor único para la fabricación de tubos de caucho para la filial española de una importante multinacional europea. Además, la compañía tiene previsto realizar avances con nuevos materiales espumados y con el uso de nanopartículas.

"Creemos que la mejora tecnológica y la innovación son las bases para asegurar un crecimiento continuado y estable", indica el responsable de la empresa que subraya la colaboración que la compañía mantiene con la Fundación AiTIIP, el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA), el Consorcio Nacional del Caucho, el cluster de la Automoción de Aragón (CAAR) y la Federación de Empresas Químicas y de Plásticos (Feqpa).

Pero la competencia es cada vez mayor en un sector tan globalizado como el de la automoción. De hecho, una de las ventajas que quiere exprimir esta firma aragonesa es la de aportar al cliente la flexibilidad que no pueden ofrecer las grandes empresas multinacionales.

Otro de sus potenciales es su prudencia financiera gracias a su "buena capitalización y a una planificación seria y ágil", apunta Maurel, que cree importante "adecuar los objetivos y necesidades con una financiación equilibrada".