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DOBLES PAREJAS

Ana Pinós: «No hay confianza en la palabra del diseñador gráfico»

 

Ana Pinós. - CHUS MARCHADOR

Daniel Monserrat Daniel Monserrat
19/10/2019

Presidenta de la Asociación de Diseñadores Gráficos de Aragón, que se creó hace unos meses para defender el sector y que cuenta con alrededor de medio centenar de socios. Ayer se celebró la primera sesión del ciclo de charlas Tada!.

—¿Por qué se crea la Asociación de Diseñadores Gráficos de Aragón?

—Surge porque vemos una necesidad como colectivo de unirnos, conocernos, de compartir entre nosotros nuestra función y el trabajo pero, sobre todo, como defensa de la profesión, para dignificarla y para defender a los profesionales. Muchos somos autónomos y todos nos hemos encontrado en algún momento con problemas legales a los que no hemos hecho frente de la mejor manera. Con una asociación detrás que te apoya como colectivo y con abogados especializados en el área todo es distinto.

—¿Hay mucho intrusismo?

—Los diseñadores gráficos podemos venir de muchos sitios, realmente no tienes que haber estudiado nada. En la asociación no hacemos el corte en si tienes estudios sino en si tienes experiencia.

—¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan?

—La profesión no está muy valorada y eso hace que los sueldos no sean buenos. Cuesta mucho que un cliente valore el trabajo que has hecho, siempre está el ‘ponme el logo más grande, o ‘hazlo de este color’. El diseño no es una cuestión estética y eso es lo que nos cuesta que la gente entienda. Nosotros cumplimos una función, solucionamos problemas, es un servicio que damos… Necesitan un tríptico para explicar todo lo que hace mi empresa o una web que sea una tienda on line y lo hacemos. El problema que tenemos es que ven nuestro trabajo como algo meramente estético y queremos que se valore más por parte de las empresas y las instituciones públicas.

—¿Por qué cree que no se les valora?

—No sé si es por qué es una profesión muy reciente y no ha dado tiempo todavía a que madure, puede que las empresas no vean el valor añadido... Pero no hay suficiente confianza en la palabra del diseñador y desde las instituciones no se ayuda… Uno de los problemas es que cuando se convocan concursos públicos los pliegos de condiciones están hechos por gente que no sabe de diseño. Esos concursos no se pueden abrir a todo el mundo, lo que tienen que hacer es buscar excelencia. Si desde una institución pública ya te tratan así y creen que tu primo que usa Photoshop puede ser diseñador es todo muy complicado.

—Aragón es una de las últimas asociaciones que se constituyen en España.

—Sí, las que hay funcionan muy bien, sobre todo en Valencia y Cataluña. Tienen mucha presencia en todo lo que se hace en la ciudad, premios con reconocimiento y mucho peso en las instituciones.

—¿Qué actividades van a realizar?

—Estamos empezando pero queremos hacer formaciones. Lo más inminente es que hemos organizado unas charlas, que hemos llamado Tada!, que se inauguraron ayer en las que asociados cuentan sus proyectos.

—¿Qué planes de futuro tienen?

—Ojalá seamos muchísimos y podamos hacer muchas cosas y hasta tener también unos premios de reconocimiento pero, de momento, esto es bastante utópico. Ahora el objetivo es sobrevivir y que la gente nos vaya conociendo.