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Posverdad y verdad con el Real Zaragoza

 

Posverdad y verdad con el Real Zaragoza -

Sergio Pérez Sergio Pérez
21/01/2018

Es algo habitual en el fútbol y en las últimas semanas se ha manifestado en diferentes ocasiones en el Real Zaragoza. Las interpretaciones que el entrenador, en público, y una parte del club, en privado, hacen de los partidos se están alejando de la percepción que la crítica y el aficionado hace de los mismos. Desde dentro emana una cierta complacencia con las actuaciones del equipo, un poco de posverdad, y desde fuera se realiza un juicio más severo. Con la derrota del viernes ha sucedido también.

Remitámonos a los hechos. El Real Zaragoza perdió 2-1 en Granada después de encajar dos goles, recibir dos palos, un mano a mano de Machís con Cristian y cuatro o cinco uys en centros laterales que sembraron el pánico. Un bagaje de concesiones defensivas incompatible con la victoria. Por lo tanto, fue un mal partido defensivo. El equipo dominó posicionalmente la segunda parte, sobó el balón y se acercó bien a la zona de tres cuartos, donde normalmente se disolvió. Cuando consiguió finalizar las acciones lo hizo con extrema candidez, fruto de un problema endémico de la plantilla: la línea de mediapuntas tiene poco gol y los delanteros, salvo Borja Iglesias, también. Ciertamente con mayor destreza en el área, el Real Zaragoza pudo hacer quizá un tanto más, como el Granada también pudo hacer dos o tres más.

Para encontrar un veredicto sereno basta con hacerse una pregunta simple. ¿Cuántos partidos será capaz de ganar el Zaragoza de aquí al final de Liga si concede como concedió en su área en Granada y con esa ingenuidad en la contraria? La respuesta es contundente. Así que a mejorar.

   
1 Comentario
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Por Carlos V 10:45 - 21.01.2018

La teoría del proyecto zaragocista era ilusionante: jugadores jóvenes y muchos de ellos para más de un año, pero los fichajes han demostrado ser de una calidad incompatible con aspiración alguna en esta paupérrima segunda división. Buenos fichajes como Febas, Eguaras o Borja Iglesias quedan devaluados por fichajes en la defensa que no voy a nombrar por respeto a las personas, que no son dignos de jugar ni siquiera en esta segunda división española. Los problemas del Zaragoza empezaron en la defensa, en los centrales, y en la portería; devaluada aún más por dichos centrales. Cristian y Mikel Gonzalez han venido a paliar algo el asunto pero una cadena es tan fuerte como lo es su eslabón más débil y el Zaragoza, como un edificio, planificó mal los cimientos defensivos y han ido apareciendo grietas hasta en la terraza. El bajón de los de arriba y los del medio se debe a que no se puede estar luchando y corriendo doce kilómetros para que en un par de ocasiones los de atrás te tiren a la basura todo tu esfuerzo. Esto pasa factura física y sobre todo, psícológica.