El verano ya está aquí y qué mejor manera de disfrutarlo que al aire libre junto a la familia. Los paisajes aragoneses son idóneos para realizar rutas de senderismo y poder disfrutar de los distintos rincones de nuestra comunidad. El senderismo es una forma de potenciar el turismo de las tres provincias y estas son algunas de las rutas más conocidas para la práctica de este deporte en cada una de las provincias.

Huesca

La provincia de Huesca cuenta con rincones desconocidos e infinidad de paisajes con gran encanto para poder disfrutar junto a la familia de un día tan señalado. La zona del Pirineo aragonés es idónea para hacer senderismo debido a la gran cantidad de rutas que encontramos a lo largo de su territorio.

El Pirineo cuenta con numerosos valles donde poder practicar esta actividad deportiva y disfrutar de un entorno único. En el valle de Ordesa, encontramos la ruta de la Cola de Caballo. Esta ruta, que comienza en la Pradera de Ordesa y finaliza en la cascada Cola de Caballo, es una de las más populares del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. 

El Valle de Ordesa cuenta con una infinidad de cascadas. Archivo

A lo largo del camino, se pueden disfrutar de numerosas cascadas como la cascada del Estrecho o la cascada de la Cueva. Esta ruta es una de las más paisajísticas del Pirineo aragonés y su recorrido no es muy complicado.

La zona de los Mallos de Riglos es otro de los lugares que encontramos en la provincia de Huesca. La ruta de los Mallos de Riglos, también conocida como ‘El camino del cielo’, es un recorrido circular alrededor de las formaciones geológicas que componen los Mallos.

Este camino permite contemplar las enormes paredes verticales de piedra de más de 300 metros de altura. El camino tiene un recorrido de 4 kilómetros y a lo largo de este podemos visitar el mirador central, el mirador del Mallo Colorado o la pasarela sobre el río Gállego

Este camino permite contemplar las enormes paredes verticales de piedra de más de 300 metros de altura. Archivo

Zaragoza

Las rutas de senderismo, situadas en la provincia de Zaragoza, van dirigidas a familias o grupos de amigos. Todo aquel que se decida a hacerlas, podrá descubrir rincones sorprendentes, una gran variedad de paisajes y otros atractivos culturales.

La ruta ‘Hoz Seca y Hoz del río Mesa’ circula por Jaraba y Calmarza. Estos dos municipios poseen un entorno natural privilegiado para la práctica del senderismo. Este tramo cuenta con varios atriles informativos que ayudan a conocer la forma de vida tradicional de otras épocas y el patrimonio natural. A lo largo de la ruta, también se pueden visitar las pinturas rupestres ‘Roca Benedí’, declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Las faldas del Moncayo cuenta con numerosos caminos para disfrutar del senderismo. TURISMO DE ARAGÓN

Cerca de la ciudad de Zaragoza encontramos el Moncayo. ‘La Cara oculta del Moncayo: Barranco en Purujosa’ es un recorrido que permite conocer los paisajes modelados por la acción del agua que se alzan entre los barrancos. Esta ruta de trazado circular enlaza el barranco de Cuartún con el barranco de la Virgen a través del collado de Barrevinoso. 

Teruel

La provincia de Teruel cuenta con lugares poco conocidos y que podemos descubrir gracias al senderismo. Una de las rutas más conocidas es la que transcurre por el río Guadalaviar. El agua es la protagonista de esta ruta que tiene una longitud de siete kilómetros.

A lo largo de este camino, podemos disfrutar tanto de la fauna como de la flora del territorio. La presencia de alimoches o buitres leonados harán que nuestra caminata sea más entretenida y la vegetación nos ofrecerá zonas de sombra a lo largo del recorrido.

Caminata de senderistas de la comarca por El Parrizal de Beceite Archivo

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La Comarca del Matarraña ofrece un sinfín de atractivos donde sobresalen sus maravillosos paisajes naturales. El Parrizal de Beceite es una de las rutas más interesantes de toda la provincia.

Se trata de un cañón estrecho del río Matarraña, caracterizado por sus pasarelas, una frondosa vegetación, formaciones rocosas y sus pozas de aguas turquesas. La ruta comienza atravesando unas pasarelas y durante su recorrido se pueden observar restos de pinturas rupestres