Opinión | Sala de máquinas

Amigos de Valderrobres

Siempre que voy a Valderrobres es por una buena causa. En esta última ocasión, viajé a esta hermosísima población del Matarraña turolense para participar en un nuevo y prometedor evento: Amigos de la lectura.

Un cónclave destinado a perdurar y gratificar a un numeroso público, dada la cantidad y calidad de lectores en una comarca que ama las tradiciones y vanguardias, y que, hasta donde la memoria alcanza, ha regado sus raíces de piedra con tinta y papel. Tierra fértil para imaginar historias y marco idóneo para contarlas.

Dos de esos excelentes y generosos lectores de Valderrobres son Mari Hoyo y Carlos Neriz. Habituales en encuentros literarios, soñaron con la posibilidad de organizar uno nuevo, distinto, en Valderrobres, y se pusieron a la faena. Gracias a ellos, ese sueño se ha convertido en realidad en forma de una intensa y original cita de autores contemporáneos, diseñada para el disfrute y aprovechamiento de lectores interesados en conocer más de cerca a los creadores de mundos de ficción.

Una fiesta, en definitiva, de la literatura y de la amistad. Como, en efecto, lo fue.

El resultado de este primer encuentro de Amigos de la lectura se basó en un programa repleto de actividades y emociones. Para los autores participantes (Coia Valls, Úrsula Campos, Clara Fuertes, Javier Alandes, Miquel Esteve, José Sanromán, Almu Bree, Eva P. Valencia, Patricia de Blas, Victoria Daboise y Antonio Ogalla), condensó una experiencia coral, muy rica. Para los lectores, una oportunidad para formular preguntas, intercambiar opiniones y debatir toda clase de cuestiones en torno al proceso creativo y sus distintas técnicas, por lo que al arte narrativo se refiere.

Comarca del Matarraña, Asociación Repavalde y Ayuntamiento de Valderrobres colaboraron en una iniciativa que en el plano institucional me permitió conocer a Ana Belén Molinos, la nueva y competente concejal de Cultura; a Gustavo Fontcuberta, destacado miembro de la Asociación Repavalde y eficaz gestor de recursos medioambientales; para reencontrarme con Octavio Serret, librero y dinamizador cultural, y para disfrutar de una visita guiada al restaurado castillo de la sabia y amena mano de Antonio Monfort. Amigos de la lectura, amigos de Valderrobres.