Opinión

España, 32 años como líder

Nuestro país aporta a la Unión Europea uno de cada cuatro donantes de órganos

España descansa sobre «el esqueleto de aire irrompible que une las regiones de la Península, (…)» de «(…) la viejísima y compleja sustancia de España (…)» que mana, y «(…) podríamos hacer un mapa melódico de España y notaríamos en él una fusión entre las regiones, un cambio de sangres y de jugos que veríamos alternar en la sístoles y diástoles de las estaciones del año (…)», dijo Federico García Lorca.

Se puede admitir que haya algún que otro milagro en la vida humana. Pero 32 milagros –año tras año– descansan sobre muchas preciosas y delicadas decisiones, y una potente y soberana organización nacional. Que España se mantenga en 2023 como líder mundial en actividad de donación de órganos y trasplantes, y con datos contundentes como que aportamos uno de cada cuatro donantes en la Unión Europea –un 24% cuando nuestra población es sólo el 11% del total europeo– y que contribuimos el 5% a nivel mundial –cuando sólo somos el 0,6% de la población de nuestro planeta–, y que llevemos siendo líderes mundiales durante 32 años consecutivos, todo ello, debería despertar un profundo orgullo colectivo porque se apoya en tres pilares: la solidaridad, la unidad y una organización ejemplar. #OrgulloONT

Donantes y trasplantes

El número de personas que dieron uno de sus órganos tras fallecer se incrementó un 7% y se situó en 2.346, a las que se sumaron las 435 personas que donaron en vida (433 un riñón y dos, parte de su hígado, un 24 % más que en 2022).

España ha elevado la tasa de donantes a 48,9 donantes por millón de población (pmp), siendo en 2022 de 47 donantes p.m.p, superando por mucho la proporción de otros países europeos, como Reino Unido (20,6 donantes por millón), Francia (25,8) e Italia (25), llegando a superar a Estados Unidos –que ocupa el segundo puesto, con un 44,5 donantes pmp–, pero la comparación es odiosa porque en el sistema sanitario estadounidense es dominante el sector privado, que se rige por tanto pagas, tanto te trasplantan.

Un donante puede hacer donación de un órgano o de varios. Como media un donante aporta dos órganos que se pueden trasplantar. Por eso, hay más trasplantes que donantes. En total, en 2023 han sido 5.861 trasplantes de órganos, lo que eleva la tasa a 122,1 p.m.p.; cuando la cifra histórica se había alcanzado en 2019 era de 114 pmp –antes de la pandemia de covid que frenó la subida, aunque sin perder España nunca el primer puesto mundial–, lo que supone no sólo la recuperación postpandemia sino una nueva cifra récord, que significa una media diaria de 16 trasplantes. La subida se ha dado en todos los tipos de trasplantes: intestinales, pulmonares, hepáticos, de páncreas, renales y cardíacos. #dejahuella

La donación en asistolia

Un avance clave ha sido la donación en asistolia –donación a partir de personas cuyo fallecimiento ha sido diagnosticado por criterios circulatorios y respiratorios durante más de cinco minutos– que se ha demostrado como una de las fuentes con mayor capacidad de aumento de donantes en España. Ha sido «el gran revulsivo», como lo ha descrito Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), y sucesora de Rafael Matesanz, fundador, pilar y director durante 28 años hasta su jubilación. España es el único país del mundo que trasplanta todo tipo de órganos de donantes en asistolia

Precisamente, la disminución muy significativa de accidentes en carreteras estos años en España, con un porcentaje alto de personas jóvenes –que es una buenísima noticia– ha supuesto una dificultad para mantener el número de donantes y poder responder a la creciente demanda de trasplantes. Ahora los 1.050 donantes (un 15% más que en 2022) que dieron uno de sus órganos en ausencia de latido representaron el 45% del total. La causa de muerte más común fue cardiovascular, mientras que los accidentes de tráfico solo representaron el 4,2%, teniendo el 56,8% de los donantes más de 60 años, y el más longevo 92 años.

Aprendamos. Solidaridad,

unidad y organización ejemplar

La primera condición del éxito español es la solidaridad del pueblo de toda España, que ha penetrado nuestra propia legislación, que especifica que en la donación «se respetarán los principios de voluntariedad, altruismo, confidencialidad, ausencia de ánimo de lucro y gratuidad». Lo que ha permitido que en un cuarto de los trasplantes realizados la donación provenía de una persona de otra autonomía.

Es decir, la segunda condición es la persistente unidad del sistema de sanidad pública a pesar de la transferencia de competencias a las autonomías. Porque la ONT se apoya en ese sistema sanitario que posibilita que las donaciones viajen desde Andalucía hasta Cataluña, desde Canarias hasta el País Vasco, desde Murcia hasta Galicia, pasando por todas las demás, y viceversa.

Y la tercera condición es la forja de una organización ejemplar. Como suele destacar Beatriz Domínguez-Gil, la clave está en nuestro modelo que se ha convertido en un ejemplo mundial. Su columna vertebral son los coordinadores de trasplantes. Y el principal músculo es la enfermería.

Y como Rafael Matesanz destacó hace años: uno, es «la generosidad de la población, cuando el mensaje es correcto y hay confianza en el sistema, en este caso, que el órgano va a ir a la persona que más lo necesita, con criterios médicos y sin discriminación». Dos, es la existencia de «un sistema que atiende a todo el mundo» y por ello «que todo el mundo puede donar porque todo el mundo lo puede necesitar». Y tres, es la organización, “el sustento profesional, los coordinadores de trasplantes que, con el soporte del resto, han posibilitado alcanzar tales cifras de donación”, un sistema organizativo conocido, y admirado, internacionalmente como el modelo español.

Frente a las constantes campañas despectivas que nos inoculan los grandes medios de información de fuera y de dentro de España, aprendamos que –si la causa es justa– con nuestra conciencia como pueblo, nuestra unidad como arma y nuestra organización como instrumento conquistaremos otro futuro.