Opinión | ALÉGRAME EL DÍA

El arte de titular

Me acabo de leer el nuevo libro de relatos de Sergi Pàmies, A las dos serán las tres. Me encanta el título (Yo mismo escribí una columna con ese mismo título en 2019; es una de esas grandes frases que nos hacen decir las autoridades una vez al año no se sabe muy bien por qué peregrinas razones). En su extensa trayectoria, Pàmies ha sido muy bueno siempre titulando. Me maravilla por ejemplo su libro de relatos El último libro de Sergi Pàmies. Sencillo y certero. Y por citar algunos más, me parecen fantásticos Debería caérsete la cara de vergüenza, Si te comes un limón sin hacer muecas o El arte de llevar gabardina. Eso es arte, sin ninguna duda. En su último libro, la ilustración de la portada también es muy acertada. Aparece una escalera (¿a quién no le fascinan las escaleras como claras metáforas de la vida?) que lleva hasta un huevo frito (¿a quién no le gustan los huevos fritos?). Y para redondear la jugada, el libro se abre con una cita estupenda del escritor Mario Levrero: «¿Por qué están parados los relojes?. Para que no pase el tiempo». Y pasas la página (sin perder tiempo) y te encuentras a continuación con diez relatos como diez soles. Diez historias marcadamente autobiográficas que conforman su antología más personal, que casi parece una suerte de libro de memorias. En el primer relato, La segunda persona, relaciona su primera experiencia sexual con su primer ejercicio literario. En Días históricos habla de la muerte de Franco y de una idea para un cuento que finalmente no se llega a materializar. En Ferias y congresos narra su relación con el escritor Manuel Vázquez Montalbán, con admiración de fan total. En La táctica del avestruz relata un robo en el hogar y su curiosa reacción. En Díptico bivitelino cuenta un viaje con sus hijos tras separarse de su mujer. Y para acabar, en el titulado La narrativa breve intenta entender, a través de la literatura, lo que todavía es una incógnita.