Opinión

La Romareda, 20 años después

Parece que veinte años después del primer gran debate acerca de la construcción de una nueva Romareda, el proyecto finalmente va a salir adelante, ahora que la derecha y la ultraderecha del Ayuntamiento de Zaragoza han dado el sí quiero a la modificación del Plan General de Ordenación Urbana, que permitirá la construcción de la nueva Romareda en su ubicación actual.

Parece mentira, pero veinte años atrás el grupo municipal de Chunta Aragonesista propuso exactamente eso: una modificación del Plan General de Ordenación Urbana para la construcción de una nueva Romareda en su ubicación actual; sin embargo, en aquel entonces la lluvia de críticas no se hizo esperar y en aquella casi dramática situación el objetivo de tamaña cacería fue este partido y sus representantes municipales, que se vieron atacados desde todos los frentes y por todos los agentes sociales, económicos y mediáticos en una campaña de desprestigio hacia una persona y las siglas políticas que representaba como no se recordaba en la ciudad de Zaragoza.

Pero el tiempo pasa y las cosas se olvidan y poco importa el daño hecho y la sinrazón que en aquellos días condujo airadamente plumas y discursos, porque ahora, 20 años después, un proyecto muy semejante va a salir adelante sin que nadie, exceptuando las críticas razonables y necesarias de la oposición municipal, diga nada, porque es preciso remodelar La Romareda y eso lo sabemos todos y lo es por varias razones y la primera e incuestionable es por su estado de deterioro y casi de peligrosidad para las personas que a ella acuden en su cita semanal con su querido Real Zaragoza.

Me gusta el fútbol como me gusta disfrutar del paso del tiempo, con sosiego y sin apasionamiento, delicadamente y sin manifestaciones estridentes de rabia, furia, amor e incluso odio y sí: me alegro de que La Romareda vaya a tener una nueva cara en su ubicación de siempre, sabiendo como sé que de no ser por intereses oscuros y demoledores la podría haber tenido hace 20 años, pero hace 20 años no interesaba porque aunque parezca mentira, y no lo es, Chunta Aragonesista no era un partido bien visto, daba miedo y nadie quería que un triunfo como aquel pudiera posicionarlo favorablemente de cara a unas próximas elecciones.

En esta ocasión, estoy segura, todo serán parabienes y el Real Zaragoza y su generosa deuda de casi 54 millones de euros gestionará La Romareda durante 75 años.