El Real Zaragoza vive su periodo más negro, ocho temporadas consecutivas en Segunda, camino de la novena, después de medio siglo consolidado en la élite del fútbol español. El único aspecto positivo de esta agónica travesía es la proliferación de jugadores de la cantera con peso en el equipo. Esta temporada son cuatro habituales en el once titular, Nieto, Francés, Francho y Zapater, más la aparición final de Iván Azón y una lista de debutantes que completó el pasado domingo Javier Hernández en Mallorca. Más cantera que nunca porque en los anteriores descensos fueron uno, Ander Herrera, o dos, Cani y Espadas, los jugadores que surgieron de la Ciudad Deportiva para ser importantes en el ascenso.

Hay dos factores que explican este fenómeno. Por supuesto, estar en Segunda División favorece la aparición de futbolistas de la cantera porque el salto desde el filial, casi siempre en Tercera o Segunda B (solo estuvo en Segunda en un breve periodo en los ochenta) es mucho menor y, por tanto, más factible. Asimismo es decisivo el hecho de que sean ya ocho temporadas en Segunda, con las consecuentes estrecheces económicas, lo que sin duda también favorece la promoción de canteranos. Pero no se trata solo de un fenómeno cuantitativo, también lo es cualitativo. En estas ocho campañas han surgido muchos futbolistas de la cantera no solo por necesidad u obligación, sino ante todo por calidad.

Ahí están los casos de Jesús Vallejo, Alberto Soro, Pep Biel, Raúl Guti, Jorge Pombo, Daniel Lasure, Julián Delmás, Diego Rico, Álex Zalaya, Víctor Laguardia, Óscar Whalley, Pablo Alcolea, Clemente, Buenacasa o, incluso, Sergio Gil. Un puñado de ellos están jugando, y bien, en la élite, muchos dejaron buenas cantidades económicas por su salida que han ayudado a sobrevivir a la SAD en cada verano que no ha logrado subir a Primera.

Es algo habitual en la historia pero nunca había sucedido con tanta intensidad como ahora. El último curso en Segunda antes de este periodo, la temporada 2008-09, fue el del debut de Ander Herrera. En diciembre estaba jugando en Tercera, con el filial, debutó en enero de 2009 y jugó 19 partidos, anotando dos goles y formando parte del equipo que devolvió al club a Primera en un año. Ese mismo verano el club ya tuvo que rechazar una oferta de compra del Athletic, que se lamentaba de no haberla hecho seis meses antes, cuando el centrocampista aún estaba en el B. 

Ander y Zapater celebran el último ascenso, en el 2009. EFE / JAVIER CEBOLLADA

El capitán

Ander no fue el único canterano esa campaña. Alberto Zapater, siempre Zapater, se mantuvo en el equipo y en el once titular después del descenso y ganaron protagonismo en el equipo Generelo y Chus Herrero. Al centrocampista ya le contemplaba una larga trayectoria en el club, pero el año del descenso había jugado cuatro partidos tras volver del Nástic y, en Segunda, participó en 23. El defensa jugó diez partidos en la élite y después 22 en plata, 18 de ellos como titular.

Más recordada es la irrupción de Cani y Espadas en la recta final de la temporada 2002-03, la primera en Segunda para el club en este siglo XXI. Cani llegó a jugar una jornada en Segunda B con el filial y después fue participando con unos minutos aquí y allí hasta su gol en Oviedo en la jornada 28 (0-2). Desde entonces fue titular en todos los partidos salvo uno por expulsión y marcó cuatro goles más. Espadas había jugado dos ratos en Segunda, siendo el titular habitual del filial, también hasta aquel partido del Carlos Tartiere. A partir de ahí fue titular en todos los encuentros que quedaban y anotó cuatro goles.

El debut de Cani en el 2002. ROGELIO ALLEPUZ

Esa temporada se mantuvo como titular en la portería con respecto al curso anterior en Primera César Láinez y fue protagonista Fernando Soriano, 36 partidos como titular, después de un año de cesión en Huelva. Solo jugaron dos canteranos más, Cuartero con doce apariciones y Generelo con cuatro. El meta Jesús Cabrero estuvo convocado cuatro jornadas.

Más atrás en el tiempo tampoco hay un caudal de llegada del filial al primer equipo tan intenso como en la actualidad. En la temporada 1977-78, la única en la que el club consiguió ser campeón de Segunda para ascender, Arsenio Iglesias conservó en el equipo a un solo titular de la casa, Jesús India. El zaragozano había subido del Deportivo Aragón la campaña anterior, disputando 21 partidos en Primera, y después jugó los 32 como titular en Segunda. Estuvo tres campañas más en el club antes de marcharse a Cádiz. 

La historia

Además, se mantuvieron Víctor Muñoz, que disputó 23 jornadas, 12 titular, y Ángel Royo con 20 apariciones, todas en el once inicial. El defensa cerró así una trayectoria de nueve temporadas en casa. El centrocampista había debutado en el primer equipo el año anterior. Esa campaña el único jugador que pasó del filial a tener contrato del primer equipo fue Juan José Camacho, que disputó 25 minutos en un partido.

En la temporada 1971-72 pasaron del Aragón al primer equipo con contrato profesional Molés, Alonso y González, aunque los tres acabaron jugando en el filial. Ese fue el curso de la consolidación de Fernando Molinos, que había debutado con el primer equipo el año anterior jugando seis partidos y en Segunda disputó 32 jornadas, 27 de ellas como titular. Estuvo dos temporadas más en el primer equipo antes de marcharse al Espanyol. Además, tuvieron una presencia importante José Luis Violeta, que no se perdió uno solo de los 38 partidos y Javier Planas, mientras que Ángel Royo tuvo una presencia más testimonial, pero todos ellos llevaban ya más tiempo en el club.

Así que en ningún otro momento ha habido una irrupción de la cantera como en el actual. En la temporada 2012-13, la última del equipo en Primera, no hubo ningún jugador de la casa en el once titular y solo tuvieron algún partido suelto Alcolea, Goni, Ortí y Tarsi. El año siguiente Diego Rico y Laguardia se hicieron con un sitio en el once, mientras Alcolea, Tarsi y Ortí seguían buscando su oportunidad.

El curso 2014-15 fue el de la irrupción de Jesús Vallejo, con Whalley disputándole la portería a Bono, debutó Nieto, jugaron Diego Suárez, Sergio Gil o Adán Pérez. En la siguiente seguían consolidados Vallejo y Rico pero no hubo ninguna llegada significativa desde abajo. En la 16-17 volvieron Cani y Zapater, jugó Álvaro Ratón un poco más que Irureta, el club recuperó a Edu García y debutó, un partido, Raúl Guti.

En la siguiente se consolidó el hoy centrocampista del Elche junto a Pombo, Lasure y Delmás y debutó Pep Biel. En la 18-19 se sumó Carlos Nieto e irrumpió Alberto Soro. La temporada pasada apareció Clemente y se asomó Francés en tres partidos. En esta la lista sigue aumentando.