Primera prueba superada. Los test de antígenos a los que fueron sometidos, a primera hora de la mañana de este lunes, los jugadores y cuerpo técnico del Real Zaragoza se han saldado con un pleno de resultados negativos, por lo que todos los futbolistas pudieron ejercitarse en el primer entrenamiento tras las vacaciones. En todo caso, la sesión se llevó a cabo de forma individualizada a la espera de los resultados de las pruebas PCR que también se realizaron a la entrada de los jugadores a las instalaciones de la Ciudad Deportiva. En principio, estos resultados se conocerán en las próximas horas.

La ausencia de positivos en las pruebas rápidas fue la mejor noticia de una mañana marcada por la aplicación del protocolo de la Liga, coordinado por los servicios médicos del Real Zaragoza, con Ireneo de los Mártires al frente. La inquietud en la entidad era evidente ante la incesante detección de casos positivos y de brotes en distintos equipos tanto de Primera como de Segunda, así como en otros deportes. 

Todo ello convertía en probable la aparición de contagios entre los integrantes de la plantilla zaragocista, Sin embargo, el pleno de negativos, al menos de momento, supuso un considerable alivio para el cuerpo técnico, que pudo contar con todos los efectivos del plantel a sus órdenes, aunque la sesión fue individualizada.

Lluvia de casos en Amorebieta, Ibiza, Eibar y Oviedo

Los casos de covid presidieron la vuelta al trabajo del Oviedo, Eibar y Amorebieta. El equipo asturiano, que realizó pruebas PCR a 58 personas, confirmó un total de seis positivos en su primer equipo y dos más en el ‘staff’, todos ellos «con sintomatología leve o inexistente». El Amorebieta confirmó tres positivos entre la plantilla, el cuerpo técnico y el ‘staff’ que «se encuentran en buen estado de salud y cumpliendo el protocolo sanitario de aislamiento en su domicilio». Asimismo, el Eibar notificó que seis jugadores del primer equipo han dado positivo. En el Ibiza, un total de once jugadores de la primera plantilla permanecen aislados tras dar positivo en covid-19.

En ella también estuvo Carlos Nieto, que ha sido recientemente operado de una luxación en el tabique nasal sufrida durante el partido de Copa del Rey ante el Burgos (2-0). Asimismo, Carlos Vigaray, el único lesionado de larga duración de la plantilla blanquilla, también estuvo en las instalaciones de la Ciudad Deportiva, que comenzó la jornada con una larga filas de coches de los futbolistas y miembros del cuerpo técnico que esperaban su turno para someterse a las pertinentes pruebas médicas.

A la espera

Si los PCR vuelven a dar una alegría, el entrenamiento de este martes ya se celebrará con todo el grupo disponible (siempre que los resultados lleguen antes del inicio de la sesión). Así, JIM podrá comenzar a preparar con todos el partido del próximo domingo (18.15 horas) en Anduva ante el Mirandés. Si, en cambio, los PCR detectan algún positivo, ese jugador deberá estar diez días en aislamiento, como marca la normativa sanitaria en Aragón.

En caso de que se produzca un brote en un vestuario, el partido de la jornada del equipo afectado podría llegar a suspenderse siempre que no tenga disponibles 13 jugadores, con un mínimo de cinco de ellos de la primera plantilla y el resto del filial, tal y como recoge el protocolo de LaLiga que ya está en poder de todos los clubs.

Además, tan solo se podrán aplazar dos encuentros como máximo por club y únicamente hasta el 1 de marzo ante la imposibilidad de encontrar después fechas libres en el calendario.

De momento, el Real Zaragoza se libra de cualquier contingencia de este calibre, si bien el continuo incremento de la incidencia obliga a mantener alta la guardia y a extremar las precauciones. Si la semana transcurre sin sobresaltos en este sentido, el equipo aragonés será uno de los pocos que consiga esquivar al covid en esta ocasión. Y JIM podrá preparar el encuentro frente al Mirandés con todos sus efectivos en condiciones de ser alineados y el objetivo de comenzar la segunda vuelta de la mejor forma posible, con una victoria en tierras burgalesas frente al Mirandés.