¿Quién fue Ferraz?

El aragonés Valentín Ferraz fue alcalde de Madrid y presidente del consejo de ministros

Valentín Ferraz, presidente del consejo de ministros en 1840

Valentín Ferraz, presidente del consejo de ministros en 1840 / SERGIO Martínez Gil HISTORIADOR Y CO-DIRECTOR DE HISTORIA DE ARAGÓN

Sergio Martínez Gil

Sergio Martínez Gil

La calle Ferraz del madrileño barrio de Argüelles es probablemente una de las más conocidas de España por el mero de hecho de situarse en ella la sede principal del PSOE, al igual que ocurre con la calle Génova donde el PP tiene desde hace años la suya. Ferraz está además recientemente en primera línea de actualidad por las protestas que se están produciendo por la ley de amnistía impulsada por el nuevo gobierno recién investido por el Congreso de los Diputados. ¿Pero cuánta gente sabe quién era ese Ferraz a quien homenajea la mencionada calle? Y aún más. ¿Cuánta gente conoce que Ferraz fue el segundo de los dos únicos presidentes del gobierno aragoneses que ha tenido España?

Esta historia nos lleva al año 1792 durante el reinado de Carlos IV de Borbón. Europa estaba, nunca mejor dicho, totalmente revolucionada con los sucesos que venían de Francia y que dieron el pistoletazo de salida de las revoluciones que, durante las décadas siguientes, acabarían poco a poco tumbando de una forma u otra el absolutismo y el Antiguo Régimen de los estamentos privilegiados. En ese contexto nació un 14 de febrero de 1792 en la pequeña localidad oscense de Anciles, perteneciente a la cercana Benasque, Valentín Ferraz y Barrau. Nació en el seno de una familia de infanzones que vemos asentada en el valle de Benasque desde al menos el siglo XII, según la documentación que ha llegado hasta nuestros días. Una familia en la que fueron surgiendo a lo largo de los siglos clérigos, militares, juristas, y hasta el propio Valentín, que llegaría a ser alcalde, ministro y lo que hoy en día llamaríamos presidente del gobierno de España.

Valentín empezó a hacer carrera militar, lo que le llevó a entrar en el Regimiento de Dragones del Rey, participando en calidad de cadete en el segundo sitio que sufrió Zaragoza entre 21 de diciembre de 1808 y el 21 de febrero de 1809 a inicios de la Guerra de la Independencia. Una vez que la capital aragonesa capituló ante las tropas napoleónicas del mariscal Lannes, se ofreció a los defensores quedar libres si juraban obediencia al rey José Napoleón. En caso contrario, aquellos que se negaran serían enviados como prisioneros a Francia. Valentín Ferraz fue de los que se negó, pero de camino al cautiverio consiguió escapar y reintegrarse en las filas del ejército español para continuar combatiendo en una guerra en la que logró distinguirse como militar. Con el tiempo fue ascendiendo, y ya tras el final del conflicto contra los franceses fue destinado a América, desembarcando en Perú para luchar contras las rebeliones que acabaron desembocando en las independencias de los virreinatos que allí tenía España. En aquellas campañas, el mismo Baldomero Espartero se deshizo en elogios hacia el aragonés, llegando a participar en la decisiva Batalla de Ayacucho en 1824, la cual marcó el signo de la guerra.

Al año siguiente regresó a España donde prosiguió con su carrera al amparo de Espartero, ascendiendo todavía más en el escalafón militar y consiguiendo importantes cargos políticos. Tras la muerte del rey Fernando VII en 1833, España regresó a la vía revolucionaria por un lado, con aquellos liberales que querían realizar reformas más modestas (moderados), y los que querían unos cambios mayores, siendo conocidos como los liberales progresistas, de los cuales Baldomero Espartero se acabó erigiendo como su líder. Especialmente cuando fue quien consiguió vencer durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840) a aquellos que deseaban que el país continuara con los viejos usos del absolutismo. Así fue como Valentín Ferraz llegó a ser en las décadas siguientes ministro de la guerra hasta en cuatro ocasiones. También fue alcalde de Madrid entre los años 1855 y 1857. Pero sin duda, y a pesar de su brevedad, el cargo más importante que desempeñó fue el de presidente del consejo de ministros de España, nombre que se utilizó desde 1834 hasta 1967 para hablar del presidente del gobierno, que es el que se empezó a utilizar ya a finales de la dictadura franquista y hasta el presente. Su mandato fue especialmente corto, pues tan sólo duró del 12 al 28 de agosto del año 1840. A pesar de su brevedad, sigue siendo el último aragonés que ha ocupado la presidencia del gobierno hasta la fecha, aunque no fue el primero, honor que se llevó Eusebio Bardají Azara, natural de Graus, y que ocupó la presidencia también muy poco tiempo, del 18 de octubre de 1837 al 16 de diciembre del mismo año. Valentín Ferraz falleció en 1866, pero un año antes vio como la hasta entonces calle de San Marcial de Madrid recibió su nombre, manteniéndose así hasta hoy en día en el callejero.