Los Bomberos de Zaragoza ampliaron el domingo por la tarde la zona de búsqueda de Karim, el joven de 13 años que este sábado por la tarde desapareció en el Ebro, a la altura del antiguo embarcadero de la Expo, mientras se daba un baño con un amigo, ajenos al peligro que entrañaba. Después de horas de exploración «palmo a palmo» en el lugar de los hechos, el Cuerpo de Bomberos ha decidido ampliarla aguas abajo, hacía el puente de La Almozara. Los familiares del joven, que han estado todo el día observando las labores del equipo de rescate a la espera de noticias, han recibido apoyo del equipo psicológico municipal.

Los bomberos, apoyados por el helicóptero Cóndor de la Policía Nacional para buscar al niño desde el aire, han estado buscando al joven de forma ininterrumpida desde las 8 de la mañana. La lluvia ha obligado a los buzos a parar debido al riesgo de descarga eléctrica que supone la actividad para los buceadores y por el aumento de la corriente, además de la falta de visibilidad. Seguirán buscando hasta que anochezca por las orillas, tanto a pie como en barca.

Las labores de búsqueda están siendo muy complicadas por las fuertes corrientes, que obligan a los buzos a ir asegurados, y por la escasa visibilidad, de apenas «dos o tres centímetros». Los buzos han estado buscando a Karim literalmente «palmo a palmo». 

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, ha visitado la zona donde se busca al menor desaparecido JAIME GALINDO

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Continúa la búsqueda del menor desaparecido en el Ebro EL PERIÓDICO / JAIME GALINDO

Las labores se han completado con la unidad canina y de drones. Por la mañana han podido sobrevolar con la aeronave toda la zona de búsqueda y realizar 95 ortofotografía que están siendo analizadas al detalle.

«Estamos en un lugar con fuerte corriente que se junta con gran cantidad de material de construcción en el fondo por lo que el rastreo está siendo complicado», ha explicado el coordinador de la unidad de buceo de este cuerpo, José María Tabuenca, que ha indicado que incluso a los buzos se les «estaba llevando la corriente» y tenían que ir asegurados.

Durante toda la mañana han centrado sus esfuerzos en la zona en la que desapareció Karim, donde había «más posibilidades», ha explicado Tabuenca, aunque por la tarde se ha ido ampliando. Este especialista en buceo ha informado que «en un plazo de una semana» aparecerá, si no se encuentra en la búsqueda activa que continuarán realizando. El jefe de intervención, Enrique Mur, ha explicado que lo que se estaban haciendo «picadas de urgencia y a partir de ahí en función de la distribución de la corriente se establecen una búsqueda radial».

Hasta la zona se ha desplazado el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón; la concejala de Servicios Públicos, Natalia Chueca y el concejal delegado de Bomberos, Alfonso Mendoza, que han acompañado a los familiares en la espera. 

«Era el graciosete del grupo, siempre estaba con bromas»

El embarcadero de la Expo de Zaragoza estaba a rebosar ayer por la mañana. Vecinos y curiosos se acercaron hasta la zona para ver cómo actuaban los Bomberos que, sin descanso, estuvieron durante todo el día buscando a Karim, un chaval de 13 años que el sábado por la tarde desapareció en el Ebro mientras se daba un baño con otro amigo, casualmente, del mismo nombre. Otros dos amigos los esperaban en la orilla.

Junto al cordón policial, observando las maniobras del equipo de salvamento con atención, se encontraba la familia de este estudiante del colegio Ramón y Cajal. «Solo sabemos lo que nos contaron sus amigos, que estaba nadando y que desapareció. El río lo ha engullido», decía uno de los tres hermanos de Karim, que llevaba toda la noche en vela y que a primera hora de la mañana había vuelto al embarcadero. También dos familiares habían salido bien temprano con sus piraguas para recorrer el surco del río.

Los amigos de Karim se agolpaban en la barandilla, no paraban de comentar cada movimiento del equipo de Salvamento. «No estábamos con él, pero sí merodeando por la Expo y cuando vimos llegar a los bomberos nos acercamos a ver qué pasaba y fue cuando nos encontramos con nuestros amigos. No teníamos ni idea de que Karim había desaparecido en el río y cuando les preguntamos nos enteramos», ha explicado uno de ellos. «Después del partido de fútbol decidieron darse un baño y desapareció. Eso es lo que nos contaron», ha añadido.

«Era el graciosete del grupo, siempre estaba haciendo bromas y locuras», decían. Inquieto, según sus colegas, es un apasionado del fútbol y de cualquier plan que le presenten.

Karim vive en El Gancho desde hace años. Sus padres, marroquíes, vinieron hace años a España, donde nació este joven. Estudia en el instituto del barrio, en el Ramón y Cajal, al que también acuden sus amigos.

Futbolero, el sábado acudió al campo de Ranillas a jugar y tras el encuentro decidió lanzarse al Ebro para refrescarse. La imagen tranquila del río le engañó ya que en esa zona hay entre tres y seis metros de profundidad y una fuerte y peligrosa corriente, además de fango y restos de construcción. 

Despegue de un dron para la búsqueda del menor desaparecido en el Ebro. EL PERIÓDICO