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Caso Abierto - El Periódico de Aragón

TRIBUNALES

El concejal de Zaragoza Ignacio Magaña, absuelto de violencia machista

Prevalece la presunción de inocencia ante versiones contrapuestas / El edil, que fue expulsado del PSOE tras su detención, afrontaba 3 años de cárcel

Ignacio Magaña en los pasillos de la Ciudad de la Justicia de Zaragoza a la espera del juicio. JAIME GALINDO

Su detención por violencia machista en noviembre del año pasado estuvo a punto de costarle el acta de concejal en el Ayuntamiento de Zaragoza. Pero Ignacio Magaña se mantuvo constante en defender su inocencia, pese a que incluso el PSOE llegó a expulsarle de sus filas, y ahora ha visto que la Justicia le ha absuelto.

La magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 8 de Zaragoza ha firmado una sentencia en la que se señala que prevalece la presunción de inocencia ante las versiones contrapuestas de las dos partes y de ahí que el fallo sea de exoneración. No obstante, ante la posibilidad de que la exmujer del edil y denunciante interponga un recurso, la jueza mantiene vigente la orden de protección.

Magaña afrontaba una pena máxima de 3 años de prisión que solicitaba su ex como supuesto autor de dos delitos de lesiones leves, uno de ellos en presencia de un menor, y otro de coacciones. Todo ello enmarcado en la violencia de género. La Fiscalía, por su parte, solicitaba 22 meses de cárcel.

Durante el juicio, que se celebró a puerta cerrada, Magaña afirmó que nunca había puesto una mano encima o maltratado a su mujer y añadió que su denuncia obedeció únicamente a un proceso de separación con el que no parece estar de acuerdo. Apuntó también a que detrás podría haber algún tipo de interés económico.

La denunciante, por su parte, reiteró lo que explicó ante la Policía Nacional que llegó a calificar el caso como de nivel de riesgo alto en el sistema Viogén. En aquel momento, tal y como publicó este diario, ella relató varios episodios, entre ellos, uno en el que el edil, supuestamente, cerró un cajón cuando ella tenía la mano dentro, produciéndole una lesión en el dedo. En otra ocasión, ella iba descalza por la casa y él le dio, supuestamente, un pisotón que le provocó un hematoma.

El hecho más grave y en el que ella sintió «más miedo», según su denuncia, habría ocurrido en el invierno pasado cuando quiso abandonar el domicilio familiar. «Ignacio reaccionó de manera agresiva empujándome contra la cama, impidiendo que me pudiera mover al cogerme del cuello. Se marchó a la cocina, cogió un cuchillo, poniéndomelo en el pecho y diciéndome que por encima de su cadáver iba a salir de ahí». Todo su relato derivó en que la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la Jefatura Superior de Policía de Aragón, a partir del cuestionario establecido por el Ministerio del Interior, llegara a calificar de «leve» la violencia psicológica sufrida por la exesposa; de «muy grave» la física y concluyeron que «en los últimos seis meses se observó un aumento en la escalada de las agresiones o amenazas.

Todo conllevó una protección especial y el arresto de Magaña, quien no llegó a pisar los calabozos por su grave estado de salud por la cardiopatía que sufre. De hecho, llegó a precisar una intervención quirúrgica

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