Es costumbre en el Ayuntamiento de Zaragoza iniciar la sesión con un minuto de silencio en recuerdo a las víctimas del covid. También sucede cuando una mujer fallece víctima de la violencia machista. Es lo que se ha hecho hoy al iniciar el pleno municipal pero con una novedad, también se ha incluido la violencia intrafamiliar, motivo por el que se ha generado una bronca entre Podemos, ZeC y Vox. 

La concejala de Podemos, Amparo Bella, ha sido la primera en manifestar su malestar ya que, al parecer, fue Vox el que propuso hacerlo tras conocer el trágico suceso ocurrido en el barrio de La Almozara, donde José Javier fue asesinado por su hijo, de 41 años. Ninguna formación estaba en contra de rendir homenaje al zaragozano, al contrario, pero sí de la teoría de la ultraderecha, que no reconoce la violencia machista y engloba todos los casos bajo el paraguas de la "violencia intrafamiliar".

Según Bella, en la junta de portavoces que se celebra antes de cada sesión plenaria no se alcanzó un acuerdo para que en este homenaje se mezclase la violencia de género con la intrafamiliar y, aún así, el alcalde, Jorge Azcón, ha decidido hacerlo. Esta ha sido su crítica, similar a la que han hecho desde el PSOE y ZeC y que el primer edil ha zanjado diciendo que el equipo de Gobierno tiene potestad para decidir sobre estos actos. “Politizar una tragedia es un error. No hay tragedias de primera o de segunda y todas tienen que tener reflejo en este pleno”. Ya está, asunto cerrado. O eso se creía. 

Porque Bella tenía asuntos pendientes. “Siento absoluta repugnancia hacía los partidos que incitan al odio de la diversidad, que niegan el machismo, que han roto todos los consenso” ha dicho con rabia en una clara y evidente referencia a Vox. Pero la cosa no se ha quedado ahí porque le faltaba decir que la ultraderecha “está banalizando el fascismo, el machismo, el odio a la diversidad, a los migrantes y a los diferentes”. 

Unas palabras que no le han sentado nada bien al portavoz de Vox en el consistorio zaragozano, Julio Calvo. “Retire sus palabras o las pondré en conocimiento de los servicios jurídicos. Ha llegado el momento de parar esta espiral” de reproches, le ha respondido a sabiendas de que la podemista no iba a retractarse. “He tenido que escuchar a algún idiota diciendo que negamos el holocausto, que alentamos el maltrato y que nos acusa de homófobos. Están criticando a la caricatura que quieren que sea Vox, en la que quieren convertirnos”, ha afirmado notablemente molesto.

Por si no era suficiente, Alberto Cubero, de ZeC, ha entrado en acción. Un día después de haber tenido que acudir a declarar al Juzgado de Instrucción número 5 de Zaragoza tras la querella presentada por Vox por un supuesto delito de odio, el concejal ha presumido de que los calificativos de la ultraderecha hacía su persona son “piropos”. “Son machistas, racistas, homófobos y ultraderecha y que yo les cause repugnancia me indica que voy por el camino correcto de la historia”, ha dicho antes de pasar a debatir sobre el remanente negativo del consistorio, el motivo de que se haya reunido el pleno. 

Entre intervención e intervención, la concejala de Economía, Carmen Herrarte, ha resumido los motivos por los que se ha producido ya de buena mañana semejante bronca. La respuesta está en Twitter.