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El Periódico de Aragón

SOSTENIBILIDAD Y MEDIO AMBIENTE

Zaragoza, escogida por Bruselas como una de las 100 ciudades climáticamente neutras de Europa

Bruselas elige a la capital aragonesa para un plan con el que convertirse en «climáticamente neutra». La ciudad aumentará sus posibilidades de captar fondos para acometer proyectos sostenibles

La movilidad sostenible y cero emisiones es una de las claves para conseguir los objetivos de reducción de la contaminación. Jaime Galindo

Zaragoza tendrá que ser una ciudad climáticamente neutra en el año 2030. Esta es la misión que Bruselas le ha encomendado a la capital aragonesa y a 99 urbes europeas a las que ha elegido para liderar la lucha contra el calentamiento global y por la sostenibilidad. A partir de ahora, el ayuntamiento tendrá una serie de deberes y obligaciones, pero también incentivos y premios para poder lograr este objetivo.

Ser climáticamente neutral supone compensar la emisión de gases de efecto invernadero con otras actuaciones que logran captar esa contaminación. El objetivo es que Zaragoza consiga, por un lado, reducir al máximo posible la generación de polución y por otro, llevar a cabo políticas, como la plantación de árboles o el reciclado de los residuos, que permiten atrapar los contaminantes y equilibrar la balanza. Este propósito ya lo marcó Europa para todas las ciudades y países para el año 2050, pero, ahora, Zaragoza y las otras 99 deberán adelantarse 20 años en el tiempo y cumplir con las tareas asignadas en solo 8 años, sirviendo así de ejemplo para el resto de metrópolis del viejo continente.

En la práctica, la elección por parte de la Comisión Europea de Zaragoza supone que la capital aragonesa tendrá más facilidades a la hora de captar financiación de las diferentes líneas que habilita la Unión.

Asimismo, el proyecto concreto al que se ha sumado Zaragoza está dotado con una partida de 360 millones de euros para los dos próximos años. Si esta cantidad se reparte por igual, a la ciudad le tocarían 3,6 millones, si bien el alcalde, Jorge Azcón, advirtió que podrán ser más o menos en función de las inversiones que presente Zaragoza.

El asunto de la financiación es complejo, puesto que no supone que la capital aragonesa vaya a recibir una cantidad concreta por haber sido elegida. Azcón explicó que, a partir de ahora, la ciudad tendrá más posibilidades de optar a todo tipo de subvenciones enmarcadas en lo que se conoce como el Green Deal, el gran pacto verde europeo que pretende transformar la economía del continente haciéndola sostenible y no contaminante.

Además, formar parte del club de las 100 ciudades climáticamente neutras en 2030 servirá para captar también la atención de los inversores privados. Zaragoza se convertirá así en una suerte de laboratorio experimental en el que se desarrollarán, no solo los proyectos diseñados por el ayuntamiento, sino también otros que servirán para conocer soluciones contra el cambio climático y la captación de gases de efecto invernadero.

Asimismo, explicó el alcalde en una comparecencia a la que asistieron varios miembros del Gobierno municipal, dando cuenta así de la relevancia del anuncio, Zaragoza tendrá la posibilidad de ser asesorada por los técnicos de la propia Unión Europea, con lo que contará con un soporte y con un grupo de expertos que mejorarán y ampliarán las posibilidades de las actuaciones que ya tiene en mente y en marcha el consistorio.

Entre los proyectos que ya se están llevando a cabo están la electrificación de las líneas de autobús, los planes de rehabilitación de vivienda y el Bosque de los Zaragozanos, una propuesta con la que el consistorio quiere plantar más de 700.000 árboles en los próximos diez años. Dentro de ese conglomerado de actuaciones está también la implantación de una zona de bajas emisiones, algo que Zaragoza debe hacer antes de que acabe el presente año en cumplimiento de la ley estatal de Cambio Climático impulsada desde el ministerio que dirige Teresa Ribera.

Sobre esta cuestión ha sido preguntado el alcalde, pero no dio detalles sobre cuándo se creará la zona de bajas emisiones ni sobre qué área de la ciudad abarcará. Según pudo saber este diario, una de las propuestas del ayuntamiento remitidas a Bruselas para la captación de fondos comprendía parte del Casco Histórico (quedaba fuera el extremo oeste de San Pablo), el paseo Independencia y César Augusto, así como las calles que quedan entre ambas vías. Será la ordenanza de circulación la que acabe regulando esta cuestión.

Un éxito camuflado en una larga lista

La candidatura de Zaragoza para ser elegida dentro del club de estas 100 ciudades por la sostenibilidad se ha impulsado en colaboración con una serie de entidades y empresas, entre las que destaca la Fundación Circe. Una vez ha sido seleccionado, el consistorio deberá firmar ahora un contrato «de ciudad climática» en el que plasme sus objetivos.

En este documento, que tendrá que ser elaborado durante el próximo año por el propio ayuntamiento, deberán aparecer las líneas de actuación que se van a desarrollar hasta 2030 así como un plan de inversiones que detalle cómo se van a financiar los proyectos.

En una nota de prensa, el ayuntamiento explica que no se trata de un «contrato jurídicamente vinculante, pero constituye un compromiso político claro muy visible con la UE». Se trata, además, de un proyecto, el de ser una ciudad climáticamente neutra, con ocho años de recorrido. Habrá que ver si un posible ascenso de Vox y su tarea negociadora con el PP no echa por tierra los objetivos recién adquiridos.

Zaragoza ha sido elegida por Bruselas para participar en una misión que consiste, principalmente, en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero al mínimo posible. Pero la capital aragonesa no ha sido la única ciudad seleccionada por la Comisión Europea. El equipo de Gobierno municipal de PP y Cs ha mostrado un gran entusiasmo por la «gran noticia del día», como dijo el alcalde Azcón en sus redes sociales. Sin embargo, el logro de la ciudad del Ebro queda más disimulado si se tienen en cuenta el resto de urbes elegidas por Bruselas.

A partir de ahora, Zaragoza tendrá una serie de ventajas para captar fondos pero también obligaciones que deberá cumplir. Jaime Galindo

En España, las ciudades elegidas han sido, además de Zaragoza, Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia, Valladolid y Vitoria-Gasteiz. Es decir, las cinco urbes más pobladas más la castellanoleonesa y la vasca, que también tiene mucha tradición en esto de la sostenibilidad.

El esquema se repite en muchos países, aunque llama la atención algunas ausencias de la lista de seleccionadas como Berlín. En Alemania, las urbes seleccionadas para esta misión por la Comisión Europea son Dortmund, Dresden, Frankfurt, Leipzig y Múnich, entre otras sin contar con su capital. En Francia, París también se ha incluido en este club de las 100, junto con otras ciudades como Burdeos, Grenoble, Lyon, Marsella y Nantes.

Nuestro vecino Portugal, por su parte, va a participar en el proyecto con Lisboa, Oporto y Guimaraes. Y en Italia se han incluido urbes como Roma, Turín, Parma, Milán, Florencia y Bérgamo, entre otras. Así todas hasta completar el listado del centenar de metrópolis escogidas, si bien habrá 30 que, si aventajan al resto, podrán formar un club dentro de esta misión que les dará más facilidades todavía que al resto y que servirán como ejemplo para las demás.

El centenar de ciudades elegidas ha salido de un listado de 362 urbes que se presentaron al proceso. En España, además de las siete seleccionadas, también aspiraban a unirse a la misión –y no lo han conseguido­– Avilés, Gijón, Girona, Logroño, Marbella, Murcia, Pamplona y Santander, entre otros municipios de menor tamaño. 

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