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El conflicto en el transporte público

El acuerdo para acabar con la huelga del bus en Zaragoza «no es complicado»

Los trabajadores aseguran que, si Avanza quiere, pueden alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto

Los representantes de los trabajadores de Avanza en el Ayuntamiento de Zaragoza. Jaime Galindo.

La concejala de Servicios Públicos y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, Natalia Chueca, se ha reunido en el consistorio con el comité de huelga de Avanza, dos días antes de que expire el plazo marcado por la empresa para mantener la oferta que puso encima de la mesa el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA) el pasado septiembre.

Y aunque no se produjeron avances en la negociación, puesto que en el encuentro no estaba la dirección de la compañía, los sindicatos presionaron a Chueca para que siente a las partes a negociar para cerrar el acuerdo, «porque no será complicado», advirtió tras la reunión el presidente del comité, José Manuel Montañés. Sin embargo, Chueca, según ella misma declaró, se limitó a comunicar al comité «que se tome en serio» la oferta de Avanza, que vence en dos días «y que supone una subida salarial de hasta el 16% incluidos la revisión de sueldo y los pluses»

Chueca reclamó «responsabilidad» al comité de huelga y les transmitió que ante el ultimátum de Avanza y la retirada de la oferta en dos días «acerquen posiciones para llegar a ese cierre de convenio colectivo flexibilizando posiciones y cediendo en las pretensiones». No obstante, desde el comité le piden a Chueca que sea ella, o alguien designado por ella, quien siente a Avanza y el comité en una misma mesa para facilitar el acuerdo, puesto que la última reunión en el SAMA «fue un circo», lo que hace necesario, opina Montañés, que las conversaciones se lleven a cabo bajo la supervisión del ayuntamiento, que es quien paga por el servicio. 

Si esa reunión entre Avanza y el comité y con el consistorio de por medio se produce, advierte Montañés, «el acuerdo no será complicado» porque las diferencias que en estos momentos separan a las partes son mínimas. «Pedimos una subida del 90% del IPC y ella ofrece un 85% a la empresa. Y nosotros estamos dispuestos a negociar. Estamos cerca, pero tienen que convocarnos», insistió Montañés. 

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