Los gremios tradicionales en Aragón, es decir, los trabajos de toda la vida alzan la voz en señal de alerta por el complicado momento que les está tocando vivir, ante una falta de mano de obra que empieza a ser preocupante y para la que no se atisba una solución en el medio y el corto plazo. En concreto, el sector de la construcción parece ser la raíz del problema que ha arrastrado al resto de labores como la fontanería, la carpintería o las instalaciones eléctricas.

"En el sector de la construcción se está haciendo un llamamiento porque no hay trabajadores, y es el que ha arrastrado a los demás. Los problemas vienen derivados de la crisis de 2008 porque la gente entonces se fue a otras cosas cuando no había trabajo", explica el secretario del sector de la Construcción y Materiales de Construcción en la UGT en Aragón, Manuel Grande. "Con las prejubilaciones, la gente se montó otros negocios, hubo indemnizaciones y se fueron a otros sectores. Ahora no ha estallado un pequeño boom, ha repuntado un poco el sector porque se necesita", recalca.

Para el presidente de la Federación de Empresarios del Metal de Zaragoza (FEMZ), Javier Ferrer, el problema no radica en la demanda actual de profesiones tecnológicas o una mayor especialización porque "ahora las antiguas como la fontanería también tienen tecnología", pero en cualquier caso insiste en que "es un tema grave que debería solucionarse cuando antes".

El mercado laboral se ha recupera con fuerza en Aragón, con un paro que se redujo en 9.000 personas en la comunidad en el segundo trimestre del año y una tasa de desempleo situada ya en el 10,73%.

Un trabajador en Zaragoza realiza tareas junto a un andamio. | ANDREEA VORNICU

Estas cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicadas el jueves por el INE, llevan a una conclusión: la recuperación se afianza y Aragón se acerca ya a los niveles previos a la pandemia. De hecho, en el segundo trimestre del año el desempleo bajó un 11,5% y deja el número de aragoneses sin trabajo en 69.000, es decir, 300 menos de los que había a finales de marzo, apenas tres semanas después del inicio del estado de alarma. No obstante, esa recuperación no parece llegar a los trabajos de toda la vida que recalcan que existe una carencia importante de recursos humanos.

"No hay oficiales, ni personal cualificado. Los empresarios quieren echar una semilla y que salgan trabajadores como setas, y esto no funciona así. Para que salga un oficial tienen que pasar ocho o nueve años. En estos momentos es un drama que no haya gente en la construcción", incide el responsable del sector de la construcción en la UGT en Aragón.

La esperanza de la Formación Profesional

En todo este revuelo laboral hay un protagonista principal sobre el que coinciden ambos, tanto para bien como para mal, y es la Formación Profesional. La FP anda en la cuerda floja. Por un lado se habla de falta de formación en los centros, y por eso de acude a ella como la solución para resolver los problemas de la mano de obra. "En Aragón no hay título de fontanería en las escuelas de FP y te lleva a la pregunta de que si el título no está y en las escuelas no hay alumnos, eso tiene que tener una razón", se pregunta Javier Ferrer.

"Hay soldadores y muchos trabajadores de la construcción y de otros gremios que cobran más dinero que los que salen de la universidad. Es un poco problema de la sociedad porque no hay FP. Hay títulos de FP que están al nivel universitario", añade. "Son temas que hay que resolver y hay que prestigiar la Formación Profesional. Antes estaba muy bien valorada, y ahora por lo que sea no se admite", lamenta Ferrer. Con el sistema actual de educación y las condiciones laborales que también entran en juego "es muy complicado que aguante la gente joven", asegura Manuel Grande.

Este es el problema para el que consideran que existe una solución. La de potenciar este recurso formativo y educativo. "Habrá que pensar en soluciones como la orientación profesional o la formación dual que es fundamental, y que la nueva ley parece que potenciará", opina Ferrer.

Mientras, Grande considera que la Formación Profesional dual es, asimismo, la mejor solución "con prácticas en las empresas y luego contratos estables y compromiso de colocación", explica. "Aseguro que en estos momentos se colocarían miles de personas que estuvieran suficientemente cualificados", insiste Javier Ferrer.

Ante la falta de recursos, muchas empresas han recurrido ya incluso a contratar personal de otros negocios, ‘robando’ trabajadores. "Las empresas se quitan unos a otros los profesionales y eso redunda en subidas de salarios, porque si lo quitas de un sitio le tienes que pagar más. Pero es una solución momentánea", afirma el presidente de la FEMZ. "En la construcción pasa con los maquinistas, como son personal específico, cuesta formarlos y se los van quitando los unos a los otros", dice Grande, quien asegura al mismo tiempo que la clave la tienen los jóvenes. "O se consigue atraer a personal joven al sector o el futuro es bastante negro", puntualiza.

Alrededor de 34.000 afiliados a la en el sector de la construcción

El sector de la construcción atraviesa un momento complicado ante la carencia de mano de obra. Los empresarios no encuentran trabajadores y las condiciones tampoco son las mejores, según señala el secretario del sector de la Construcción y Materiales de Construcción en la UGT Aragón, Manuel Grande. En total en Aragón, según los últimos datos conocidos por el sindicato, el número de afiliaciones en el sector es de cerca de 34.000 personas. Según la Fundación Laboral de la Construcción de Aragón, es uno de los sectores que mejor se está recuperando de la crisis derivada de la pandemia, y la licitación de la Administración autonómica de enero a mayo experimentó un aumento de un 912,8% respecto a 2020, según datos del Observatorio Industrial de la Construcción. El volumen de licitación pública en Aragón ascendió a 284,7 millones de euros. No obstante, para Grande los datos esconden un poco lo que es la realidad, puesto está siendo imposible encontrar gente para las obras.