El nombre del proyecto Pueblos Vivos refleja su razón de ser. Este conjunto de actuaciones se sustenta en dos objetivos principales: preparar a la población local y al territorio para luchar contra la despoblación y contactar con posibles nuevos pobladores para fijar habitantes. En definitiva, que los pueblos vuelvan a gozar de más vida.

La iniciativa nació al observar las comarcas «el interés de personas de la ciudad por establecerse en los pueblos. Sin embargo, no había un servicio que les ayudará a hacerlo realidad», cuenta la gerente de Ceder Somontano, Paloma Fábregas, una de las siete asociaciones de desarrollo rural miembro de Pueblos Vivos y que abarcan las comarcas de La Jacetania, Alto Gállego y Somontano de Barbastro, en la provincia de Huesca; Cinco Villas, Campo de Belchite y Campo de Daroca, en Zaragoza; y Comarca de Jiloca, Sierra de Albarracín, Gúdar-Javalambre y Maestrazgo, en Teruel.

Un trabajo en el que Pueblos Vivos ejerce de puente con un aspecto claro: «Hay cosas que solo se pueden hacer aquí». Fábregas apunta al papel que las pequeñas localidades juegan para asentar población. «Al principio, los pueblos no se creían que las personas quisieran venir. Pero es muy importante que la población local sea consciente de que tiene que llegar gente de fuera para que la despoblación no vaya a más», expresa la gerente. Un hecho que, confirma, va cambiando.

«La población local debe ser consciente de que tiene que llegar gente»

Para ello, la dotación de servicios y recursos a los municipios es vital. El proyecto desarrolla diferentes acciones para mejorar la oferta de estos, siendo la vivienda una de las áreas de trabajo clave debido a su escasez y, como dice Fábregas, «sin techo, no puede venir nadie».

De hecho, «la Comarca de Somontano de Barbastro está poniendo en marcha el proyecto denominado 'Somontano Alquila Vivienda', que creará una bolsa de viviendas de alquiler en los municipios rurales con viviendas vacías o en desuso que podrían ser habitadas», exponen desde la iniciativa.  

De los talleres virtuales al acompañamiento

Entre otras actividades que realiza Pueblos Vivos, se encuentran los talleres virtuales del ciclo Despedir, Llegar, Acoger para mejorar la integración, acogida y convivencia de nuevos vecinos; la formación aportada para progresar la vida asociativa; o la información facilitada a los responsables de entidades locales sobre distintos aspectos, como ayudas para acondicionar o construir viviendas municipales; siendo la orientación y acompañamiento a personas interesadas en trasladarse a vivir a un pueblo una de las actuaciones más significativas a destacar. De hecho, en los últimos seis meses se han recibido solo en el Somontano 254 solicitudes.

Potenciar el empleo es otro de los aspectos que la iniciativa va a desarrollar. «Falta gente de los oficios clásicos. Hay empresas en lo rural que no están encontrando electricistas o fontaneros, por ejemplo. Se trata de ver en qué medida podemos hacer que alguien con esa capacitación, venga», explica Fábregas.

El trabajo del proyecto Pueblos Vivos, el esfuerzo de las comarcas y sus vecinos han logrado que 15 familias hayan llegado a los municipios de Abiego, Azlor, Castillazuelo, Colungo, El Grado, Pozán de Vero y Salas Altas. Quince familias que suman vida a esos pueblos.