El jefe de servicio de Promoción y prevención de la enfermedad, Luis Gascón; el responsable de Atención Primaria del Salud, Javier Marzo; y el investigador principal del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) Enrique Bernal, han confirmado este jueves en rueda de prensa la ralentización de las dosis de refuerzo contra el covid en el grupo de edad de entre 45 y 59 años.

Pese a todo, el primero de ellos se ha mostrado satisfecho por los datos generales vistos hasta el momento, donde el 90% de la población diana (mayores de 12 años) ha recibido la pauta completa. En términos absolutos, esto supone más de 1 millón de personas sobre el 1,1 existente en este grupo de población.

Una amplia cobertura que ha evitado que la gran tasa de infectados vista en esta séptima ola del coronavirus en Aragón se haya traducido en cifras mayores de hospitalizaciones y mortalidad.

En cambio, Gascón sí ha hecho hincapié en la "baja cobertura" de las dosis de refuerzo en la población menor de 60 años, con apenas el 64% en el sector entre los 50 a 59 años y algo más del 40% entre los 40 a 49 años. Por contraste, el 90% de los mayores de 60 años ya se han inoculado esa dosis adicional.

El argumento que ha esgrimido para explicar este bajo porcentaje han sido las 22.000 infecciones de covid que se han registrado en las últimas semanas, algo que ha retrasado la aplicación de esta vacuna.

Esta situación también ha afectado a la vacunación pediátrica. Hasta el momento se han vacunado con dos dosis el 51,81% de los niños entre 5 y 11 años, esto es, más de 46.000 de los 89.551 totales en la comunidad. Un porcentaje inferior al objetivo planteado, según ha afirmado, ya que se han producido 15.000 contagios de covid en niños.

"Habría sido demoledor"

Por su parte, Javier Marzo ha puesto en valor la efectividad de la vacuna para disminuir las consecuencias más dramáticas para la vida de las personas y para la tensión del sistema de salud. Para el responsable de Atención Primaria, con una incidencia acumulada de 4.700 positivos por 100.000 habitantes, la vacunación es uno de los factores más importantes que explican que no haya repercutido de forma grave en las hospitalizaciones y en la presión de las uci. "Con semejante incidencia habría sido demoledor", ha dicho.

Los efectos han repercutido también en la estancia media de las hospitalizaciones, que ha pasado de ser de 12 días en otras olas a inferior a 6 en esta séptima ola. Marzo ha abierto la puerta a que pueda explicarse por la menor agresividad de la variante Ómicron, pero con el avance de la vacunación como variable determinante.

Por ese motivo, ha animado a los sectores de población a inocularse la dosis adicional "cuanto antes" a quien no se la haya puesto, asegurando que hay 50.000 huecos libres. "Tenemos capacidad y manos".

Mayor letalidad en no vacunados

Finalmente, Enrique Bernal, investigador principal del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud ha valorado el estudio que está realizando el organismo desde el inicio de la pandemia.

Según los resultados que ha mostrado en rueda de prensa, las personas no vacunadas tienen un mayor riesgo de infectarse con el virus, ser ingresado y morir por esta causa. En cifras concretas, la probabilidad de contraer la enfermedad es 5 veces superior si una persona escoge no vacunarse que otra que sí lo ha hecho (60% y 13% respectivamente).

En esta línea, las probabilidades de necesitar un ingreso hospitalario es 8 veces más si no se está vacunado (16% por el 2% para los que sí lo están) y de 15 veces superior de pasar a uci. La letalidad también es mayor, 5% por el 1% en el caso de los vacunados.

Bernal ha remarcado también que inocularse la dosis de refuerzo disminuye en 5 veces la probabilidad de no contraer la infección.