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El Periódico de Aragón

Cosechadoras de atracción, las grandes estrellas de la FIMA de Zaragoza

La Feria de Maquinaria Agrícola permite ver y tocar arados, tractores y podadoras a un público entre el que quizá se esconda un posible cliente

Los visitantes se detienen ante la maquinaria agrícola de Bagüés. ANDREEA VORNICU

Las cosechadoras son las grandes estrellas de la Feria Internacional de la Maquinaria Agrícola (FIMA) que estos días se celebra en el recinto ferial de Zaragoza. El público que invade los pasillos entre los expositores se para ante estos enormes y complejos artilugios y los examina de muy cerca.

En muchos estands suele haber pantallas en las que se ven vídeos demostrativos de los vehículos agrícolas en funcionamiento, ya sea podando cepas, recolectando olivas, arrancando malas hierbas o labrando campos.

Exposición de tractores Carraro y Tym Tractor, en Agricortes. ANDREEA VORNICU

Pero nada es comparable a la experiencia de tocar uno mismo las púas de plástico del cabezal MacDon de una cosechadora de la marca New Holland. «Existen imágenes a vista de dron de la máquina en funcionamiento, pero todos prefieren acercarse y ver los detalles», explica Alberto, comercial de Cosechadoras Enrique Segura, una empresa de Villanueva de Gállego especializada en maquinaria agrícola. «Ahora bien, la mejor publicidad de todas es la que hace el cliente que queda satisfecho», advierte.

Subirse a la cabina

Muy cerca de allí, en el mismo pabellón, el portugués Joao Verde, de Agricortes, exhibe tractores de las marcas Carraro y Tym Tractor. Son más bien tirando a pequeños, aunque también los hay medianos.

Un visitante se sube a la cabina de un tractor para ver su interior. ANDREEA VORNICU

«Los más pequeños tienen solo de 25 a 60 caballos y su clientela potencial son lo que llamamos agricultores de fin de semana, personas que no se dedican de forma exclusiva y profesional al cultivo de la tierra», indica.

Los clientes pasan de un tractor a otro y alguno de ellos se sube al puesto de conducción y trastea con el volante y los mandos. Los vendedores les dejan hacer porque saben que el curioso que se mete en la cabina ha dado un paso que puede convertirlo en un comprador.

Un agricultor echa un vistazo a una prepodadora en el estand de Pellenc. ANDREEA VORNICU

Junto a la entrada, la maquinaria agrícola de la marca aragonesa Bagüés llama la atención por su intenso color amarillo. En su expositor se alinean rollos preparadores, chíseles, gradas rápidas, rodillos, toda clase de arados... Y los visitantes se detienen ante ellos, siguen sus enrevesadas formas con la mirada y se inclinan para calibrar mejor alguna pieza.

Anthony Lebouc es director comercial y de mercadotecnia de Oeliatec, una empresa francesa, radicada en Rennes, que comercializa desherbadoras. "Venimos todos los años a Zaragoza porque es la mejor feria en su género de España", afirma. "Aquí tenemos una buena clientela", subraya.

Alberto, de Cosechadoras Enrique Segura, junto al cabezal MacDon de una New Holland. ANDREEA VORNICU

En otro puesto, José Solana, agricultor de secano, contempla en una pantalla una podadora en plena labor. Pero no le convence. «Corta todas las ramas que sobresalen, sin distinguir entre las que sobran y las que no», comenta. La máquina quizá pueda regularse. Y, aunque está allí físicamente, no hay forma de saberlo, porque nada sustituye a la vivencia directa sobre el terreno.

Joao Verde junto a uno de los tractores que vende en el expositor de FIMA. ANDREEA VORNICU

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