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El Periódico de Aragón

LA CANDIDATURA OLÍMPICA

Juegos 2030: la economía dice sí... la naturaleza dice no

El impacto económico de los Juegos de 2030 se estima en 8.000 millones de euros, pero el manto de nieve en el Pirineo perdura en cotas altas 10 días menos que en 1960

Decenas de esquiadores hacen fila para subir a los remontes de la estación de esquí de Formigal mientras otros aprovechan para descansar tras una jornada de deporte. JAIME GALINDO

La candidatura olímpica conjunta entre Aragón y Cataluña, de la mano del Comité Olímpico Español, sigue acumulando jornadas de conversaciones discretas y altibajos todavía sin un acuerdo firme sobre el reparto de sedes y pruebas olímpicas.

Más allá de los análisis eminentemente técnicos y deportivos, la cita olímpica es un evento multitudinario y social cuyas repercusiones en el territorio tendrían al menos dos caras: la económica y la medioambiental. Los pros y contras de cada una de ellas podrían equilibrar (o no) la balanza. Por ahora, todos los representantes del territorio se han mostrado a favor del proyecto olímpico. Detractores hay menos, aunque entre ellos aparecen grandes especialistas en clima y medio ambiente.

Según un informe técnico que maneja el Ejecutivo aragonés y al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, los Juegos tendrían un impacto directo e indirecto de 7.500 a 8.000 millones de euros en Aragón y Cataluña. En el otro lado de la balanza pesa la crisis climática. Otro informe, en este caso el Boletín climático del Observatorio Pirenaico del cambio climático, revela que el manto de nieve persiste cada vez menos en el Pirineo.

En concreto, diez días menos que cuando se obtuvieron los primeros registros, en 1959. Sopesar una y otra variable no es tarea sencilla, pero desde el Comité Olímpico Internacional insisten en que cualquier candidatura que opte a unos Juegos 2030 debe cumplir el requisito de la «sostenibilidad».

Este es uno de los motivos por los que tanto la inversión como el impacto económico previsto de los Juegos 2030 en el Pirineo aragonés y catalán distan de las grandes citas fastuosas de otro tiempo, cuando nadie tenía en cuenta el cambio climático.

Informe económico

Según un informe técnico elaborado por expertos para el Gobierno de Aragón, "con las estimaciones actuales, en función del nuevo modelo de candidatura low cost la actividad económica generada en cuando al volumen de negocio directo estaría en torno a 4.000 o 4.200 millones de euros". Esta cifra, asegura el mismo informe, "se elevaría hasta los 7.500 o los 8.000 millones de euros de impacto total económico directo e indirecto".

Para llegar a estas estimaciones, los expertos se basan en las proyecciones de las citas olímpicas más recientes, como la de Pekín 2022, con los presupuestos y datos ofrecidos en la preparación de la candidatura olímpica de 2026 en Milán-Cortina, y también con informes de precandidaturas olímpicas, como la que preparó Cataluña en 2019 para los Juegos de 2030 y que finalmente no llegó a buen puerto.

Se trata, insisten, de "estimaciones y proyecciones", puesto que una parte de la inversión, la destinada a las infraestructuras, es todavía una incógnita al desconocerse a ciencia cierta dónde se realizarán las pruebas, cuántas instalaciones se deberán construir, cuáles necesitarán una reforma y qué carreteras o ferrocarriles podrían imputarse a la cita olímpica.

A los 8.000 millones de impacto habrá que sumar las audiencias digitales, aún sin cuantificar

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Siguiendo ese modelo que ahora reclama el COI de "candidatura low cost", la previsión del Ejecutivo aragonés sería contar con un presupuesto de operaciones también relativamente limitado, "aprovechando y adaptando infraestructuras propias y usando otras de cordilleras con sedes anteriores". Ello elevaría el presupuesto hasta los 1.500 o 1.800 millones de euros, según las estimaciones.

Una cifra que coincide, a su vez, con las previsiones de la precandidatura catalana para los Juegos 2030 en los Pirineos, que fijaba en 1.500 millones el presupuesto de operaciones.

Por otro lado, en caso de ser elegida la sede pirenaica, la repercusión económica llegaría al territorio mucho antes de la cita olímpica. La estimación, extrapolando los datos de Milán-Cortina, es de obtener un volumen de negocio de 2.300 a 2.500 millones en el periodo 2024-2032, con un ratio de 500-550 millones entre 2024 y 2029; 1.700 a 1.800 millones en 2030; y de 100 o 150 millones más entre 2031 y 2032.

EN CIFRAS

550 millones de euros de volumen de negocio antes de la cita olímpica.

4.000 millones de impacto económico directo.

8.000 millones de euros sumando el impacto económico directo e indirecto de la cita.

1,7% del PIB de Aragón y Cataluña. Es a lo que equivaldría, según las estimaciones, el impacto total de los Juegos 2030.

2.000 millones de personas vieron los Juegos de PyeongChang y 650 millones lo visualizaron por internet.

El valor de los derechos televisivos... y digitales

A estas cifras habría que sumar la venta de derechos televisivos (estimada en Pekín en 1.280 millones) y de entradas (128 millones en los juegos de Corea, previos al covid).

Junto a ello, se prevé que la candidatura pirenaica pueda contar con un modelo de patrocinios similar al que se diseña para los Juegos Olímpicos de París 2024, que se situaría entre los 1.650 y 1.750 millones de euros.

Además, queda por contabilizar la inversión en infraestructuras. Se calculan al menos 500 millones de euros más por el incremento del impacto en las audiencias digitales, algo "muy difícil de calcular dado el escenario cambiante del consumo de contenidos en televisión y en plataformas digitales".

Tras todo este maremágnum de cifras, cabe recordar que el COI financia, a través de los derechos televisivos, casi la totalidad del presupuesto de operaciones.

En este sentido, las audiencias televisivas de referencia en los Juegos de Pyeongchang fueron de casi 2.000 millones de personas, y otros 650 millones visualizaron el evento a través de plataformas digitales. En total, ello representa el 34% de la población mundial.

El cambio climático apremia

Los glaciares del Pirineo pierden una quinta parte de su superficie desde 2011. INSTITUTO PIRENAICO DE ECOLOGÍA

Ana Moreno es geóloga, especialista en Paleoclima del Pirineo, y es una de las firmantes de un manifiesto elaborado por una treintena de expertos en contra de la celebración de los Juegos 2030 al que ya se han sumado cerca de cien personas.

Para rechazar la candidatura olímpica les mueven dos razones: el cierto riesgo de desaparición de los glaciares del Pirineo en las próximas décadas, y la merma de la duración del manto de nieve en las cotas más altas (a partir de 2.100 metros de altitud).

«El precio que se va a pagar es la destrucción de la naturaleza. Hay que competir por calidad, no por cantidad»

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"No está claro que en 2030 vaya a nevar menos, pero sí que sabemos que la nieve dura menos, sobre todo en altura, que es donde más se nota el incremento de las temperaturas", explica Moreno.

"Esto es básicamente lo que nos ha llevado a posicionarnos en contra", añade, ya que para desarrollar los Juegos será necesario utilizar más nieve artificial, "con un coste energético muy importante". Y cualquier movimiento de este tipo se traduce en más emisiones de CO2 y en un acelerador del cambio climático.

"No está claro que en 2030 vaya a nevar menos, pero sí que sabemos que la nieve dura menos, sobre todo en altura, que es donde más se nota el incremento de las temperaturas"

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Glaciar del Pico Arriel, en el valle de Tena. SUD OUEST

Daniel Gómez, otro de los firmantes del manifiesto por el turismo pirenaico sostenible, dice hablar en nombre de todos al afirmar que antes de sacar adelante "un proyecto que conlleva años de preparación y una gran inversión, habría que responder a algunas cuestiones como si la candidatura es posible, oportuna o necesaria. Y si es esa la prioridad de desarrollo para la montaña".

"Esas preguntas no se han hecho, ni se ha hablado de la conservación de la naturaleza cuando en la promoción de la candidatura lo que subyace es la promoción del turismo masivo en los Pirineos y algunas obras como la unión de estaciones. No hay que olvidar que el Pirineo es una cordillera pequeña con montañas pequeñas en comparación con otras como las Rocosas", expresó.

"El precio que se va a pagar es el de la destrucción de un medio natural que tiene un potencial de desarrollo grande ligado al turismo de naturaleza. La apuesta por aumentar los dominios esquiables va a ir en detrimento de los espacios naturales. Las estaciones de esquí deben competir por la calidad, no por la cantidad. Ni mucho menos por la destrucción de espacios protegidos", concluye el experto.

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