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El Periódico de Aragón

EL DECRETO DEL GOBIERNO CENTRAL

Aragón acata el ahorro energético entre la normalidad y la resignación

La obligación de mantener la temperatura del aire acondicionado por encima de los 27 grados y apagar los escaparates y las luces ornamentales de los edificios públicos se mantendrá hasta noviembre de 2023

La última noche en la que el edificio Etopia estuvo este martes iluminado por última vez. ANGEL DE CASTRO

Las primeras horas de vida del plan de ahorro energético han transcurrido con una buena dosis de cumplimiento, otra semejante de resignación y un tanto de confusión por la poca transparencia del mismo. Bien es cierto que desde el anuncio de las primeras medidas -mantener el aire acondicionado por encima de los 27 grados y - muchos comercios optaron por adelantarse a las medidas y cumplir con esa petición de "arrimar el hombro" para reducir el 7% del consumo de gas ante la reducción del suministro ruso.

Las calles aragonesas tienen un parecido trasiego a las jornadas previas, más bien escaso por las fechas que corren. Los comercios no se han vaciado de sopetón, si bien tampoco están llenos. Y lo que sí es cierto es que buena parte de ellos ya tata de cumplir con la obligación de mantener al aire por encima de los 27 grados y apagar los escaparates a partir de las diez de la noche.

"Yo me estoy casi que triste y deprimida del calor desde la una de la tarde que llevo aquí. Me piden un café y me derrito en cualquier momento", comentaba esta tarde Yainerys Velázquez, que trabaja en una panadería de la calle León XIII. El aire a 27 grados, cumplidora, y ella "ni lo nota". Pero esto es lo que hay, convienen a decir la mayoría de comerciantes. Y la verdad es que solo hace falta comprobarlo: la medida se cumple por amplia mayoría.

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En la bocatería El Timple no han notado la diferencia, más que nada porque llevan unas semanas con el aparato climatizador averiado. "Haremos lo que nos digan, que yo al final soy un mandado. Si hay que subir la temperatura, la subimos", decía tras la barra del pequeño establecimiento Albert Gil.

Dudas sobre la iluminación

A la espera se está de comprobar si apagará su iluminación la Basílica del Pilar, conviertiendo hasta al menos noviembre de 2023 el 'skyline' de la capital aragonesa, las administraciones están tomando medidas alternativas para tratar de aprovechar las horas de luz. El bus turístico nocturno de Zaragoza adelantará su horario en verano para aprovechar la luz natural del atardecer y adaptarse a las nuevas medidas de ahorro energético del Gobierno de España. El Ayuntamiento de Zaragoza ha indicado que a partir del próximo sábado su hora de salida será desde la calle Don Jaime a las 21.00 horas, en lugar de a las 21.45 como venía siendo habitual.

Será este un vehículo de referencia para quien quiera observar la cara 'a oscuras' de la capital aragonesa, pues el consistorio ya confirmó el martes que la Puerta del Carmen dejará de estar iluminada a partir de las 10 de la noche, apenas 30 minutos después de su encendido. A la misma hora se apagarán las luces ornamentales de la casa consistorial, del Teatro Principal, del edificio Seminario, del Mercado Central y de los puentes de Piedra, del Tercer Milenio, además de la pasarela del Voluntariado. También del Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón, apagará su iluminación exterior desde las 23.00 horas, mientras que hasta ahora se mantenía hasta las 23.30 o 24.00 horas.

Así pues, las primeras medidas consitirán en limitar a 27 grados el uso del aire acondicionado en verano y a 19 grados la calefacción en invierno en edificios públicos, espacios comerciales y grandes almacenes, infraestructuras de transporte (aeropuertos y estaciones de tren y autobús), espacios culturales y hoteles, así como apagar las luces de escaparates y edificios públicos que estén desocupados a partir de las 22.00 horas serán las primeras medidas que entrarán en vigor este miércoles.

Y lo cierto es que la confusión generada por el decreto ha llevado a más de uno a reparar en cuestiones que antes pasaban inadvertidas. En primer lugar, la luz de los escaparates, que hacen más bien poco por la iluminación de las vías. O en los establecimientos que no disponen de puertas, que si uno se fija son casi mayoría, por eso de los códigos de la atracción comercial.

Estas suponen tan solo, no obstante, las primeras medidas de un paquete de contingencia que el Gobierno publicará en septiembre tras recibir las propuestas de las comunidades autónomas. La profundidad de tal plan responderá a la severidad del desarrollo del conflicto ruso, que mantiene en vilo las potencias europeas por su dependencia de su suministro gasístico. De momento, los establecimientos comerciales a pie de calle tienen hasta el 30 de noviembre para instalar sistemas de cerramiento y puertas que permitan crear islas térmicas en su interior, sin dejar escapar el frío artificial en verano ni el calor de la calefacción.

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