LA TRANSICIÓN JUSTA DE TERUEL

Andorra confía en pasar del 'negro' al 'verde' con el plan millonario de Endesa'

La empresa del grupo Enel afirma que creará 300 empleos fijos a largo plazo con las inversiones que hará tras ganar los 1.202 megavatios renovables del concurso del nudo Mudéjar. La adjudicación corre el riego de judicializarse y demorar las inversiones

Vista aérea de los terrenos donde se levantarán una parte de las plantas solares con la central térmica de Andorra al fondo.

Vista aérea de los terrenos donde se levantarán una parte de las plantas solares con la central térmica de Andorra al fondo. / ENDESA

Endesa ha ganado la gran batalla por las energías renovables de Andorra, al menos provisionalmente. El gran tesoro energético que quedó huérfano tras el cierre hace dos años de la térmica de Andorra, en forma de 1.202 megavatios (MW) de capacidad de generación eléctrica, acabará en manos del mismo propietario de la central que quemaba el negro mineral, con el que se cinceló el esplendoroso pasado que la villa minera tuvo en las últimas cuatro décadas. El que fue durante mucho tiempo el municipio más rico de Aragón pasa ahora por horas bajas pero confía en vivir una segunda oportunidad gracias el plan millonario planteado por la compañía eléctrica, que podría acercarse a los 2.000 millones de euros de inversión, un paquete de proyectos que promete generar 300 empleos fijos directos a largo plazo con actividades con las que dará el salto a una economía verde. Las actuaciones van más allá de la instalación de parques eólicos y fotovoltaicos al incluir iniciativas vinculados a las nuevas tecnologías, la industria, la agricultura, la I+D o el hidrogeno verde.

Las expectativas son altas, pero el proceso sigue cargado de interrogantes. El primero de ellos conocer el detalle de los proyectos de acompañamiento que Endesa presentó al concurso público abierto por el Ministerio de Transición Ecológica a finales de 2021 para la concesión de la capacidad de evacuación de energía del llamado nudo eléctrico de transición justa Mudéjar. Pero lo que más preocupa en la zona es que el concurso acabe judicializado por posibles recursos y pleitos que presenten uno o varios de los otros diez aspirantes que se presentaron a la convocatoria. Varias fuentes conocedoras del proceso ven «muy probable» que esto ocurra teniendo en cuenta que se trata de un sector de una alta litigación y que están en liza grandes titanes energéticos como Iberdrola, Naturgy (Gas Natural), Acciona o EDP, con margen económico y jurídico para emprender esa vía.

A este escenario apuntan algunas valoraciones preliminares recabadas por este diario entre los aspirantes. Fuentes de una de las grandes empresas que entraron en la puja renovable reconocieron su malestar. «Estamos sorprendidos que se den todos los megavatios al que ya los tenía. Para este viaje no hacían falta tantas alforjas», apuntaron, al tiempo que tacharon de «raro» y «poco transparente» la manera de comunicarse la decisión. Desde Forestalia, otra de las empresas candidatas eludieron pronunciarse hasta conocer los «criterios y la baremación» de la adjudicación.

Plazos para recurrir la resolución

El plazo para interponer un recurso potestativo de reposición ante la mesa técnica del ministerio es de un mes desde la publicación de la resolución en el Boletín Oficial del Estado. Alternativamente, la adjudicación podrá ser impugnada directamente ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional en el plazo de dos meses sin que puedan ser simultáneos ambos recursos.

Desde el ministerio siempre se ha quitado hierro a la posible judicialización, que confían que no llegue por el carácter garantista del procedimiento. «Los inversores renovables son conscientes de que nos jugamos mucho en Andorra y van a tener un árbitro imparcial», aseguró Laura Martín, directora del Instituto para la Transición Justa (ITJ) en una entrevista a este diario a finales de 2021.

Las claves de la adjudicación

Por su parte, Endesa confirmó ayer oficialmente que ha sido la adjudicataria provisional –a través de su filial renovable Enel Green Power España– del derecho de conexión de 953 megavatios renovables y la opción de confirmar hasta los 1.200 MW totales de la puja. «Estamos muy satisfechos», señaló en un comunicado el director general de Generación de la empresa, Rafael González. «Nuestra apuesta es por un proyecto de futuro real, que cree valor en la comunidad local, como siempre hemos hecho allí donde hemos desarrollado nuestra actividad industrial, concluyó. Recordó que gracias a esta estrategia y su «experiencia» ha ganado también concursos internacionales como el de Pego en Portugal.

La heredera de la aragonesa ERZ, hoy en manos del grupo italiano Enel, fue desde el principio del proceso la más firme candidata a llevarse el pastel renovable. Conoce de primera mano un territorio en el que lleva asentado desde la década de los 80 y también sus posibilidades de desarrollo. Partía con ventaja por contar ya con los terrenos y las instalaciones de la vieja térmica, así como la concesión del agua. A ello se suma la solvencia económica y la capacidad tecnológica de la multinacional energética y el progresivo enriquecimiento del plan de contrapartidas que ofrecía para seguir siendo el actor protagonista del futuro de la zona.

Todo ello hacía que fuera una de las opciones más sólidas de la puja. Así era visto por la mayoría de los agentes y políticos locales consultados en los más de diez meses que ha durado el proceso de adjudicación. Algunas de las propuestas presentadas al concurso generaban además cierta desconfianza por no ser realistas. De ahí, la satisfacción que ayer se respira en el ayuntamiento andorrano y de otros municipios como Samper de Calanda o Hijar que verán incrementados sus ingresos gracias a la ubicación en ellos de las plantas renovables de Endesa. Eso sí, la alegría contenida a la espera de que la concesión por parte del Ministerio para la Transición Justa sea definitiva.

Satisfacción en el ayuntamiento, recelos en la DGA

«Es algo que estábamos esperando hace mucho tiempo y que es la salvación de Andorra. Empezamos a ver la luz del futuro», afirmó Juan Ciércoles (PAR), segundo teniente de alcalde del consistorio, quien aplaudió la elección de Endesa, una empresa «que conocemos y que lo ha sido todo en los últimos 50 años para el municipio con muy buenos resultados».

«Estamos contentos de que por fin se ha haya resuelto el concurso, que puede suponer el futuro que está zona necesita gracias al plan de acompañamiento», afirmó Alejo Galve, secretario general de UGT en Teruel y concejal de Andorra por el PSOE, quien definió el proyecto de Endesa como «potente» y «esperanzador».

En la Asociación Empresarial de Andorra también suena bien lo que se conoce del plan inversor de la empresa eléctrica. «Con todas las reservas que tenemos que tener hasta que todo se confirme, estamos esperanzados», asegura Roberto Miguel, presidente de esta organización. «Por las pinceladas que conocemos del plan de Endesa, vemos que es posible que haya un renacimiento de la zona, una segunda oportunidad para un futuro de varias décadas», agregó.

Desde el Gobierno de Aragón, sin embargo, la adjudicación del nudo Mudéjar ha sido acogida con poco entusiasmo y recelos. La consejera de Economía, Planificación y Empleo, Marta Gastón, mostró ayer el «máximo de los respetos» con la resolución adoptada, pero volvió a lamentar que «no hayan tenido cabida proyectos autóctonos» en referencia a las propuesta presentada por las empresas locales Forestalia y Térvalis, esta última de la mano de la eléctrica portuguesa EDP.

Fue el mismo mensaje que trasladó Javier Lambán tras conocerse que Endesa era la ganadora, una compañía con la que el presidente aragonés ya mantuvo fuertes tiranteces desde que anunció el cierre de la térmica. «No hubiera gustado una participación de empresas aragonesas. Echamos de menos que haya quedado al margen de la decisión final», afirmó Gastón, que defendió que las firmas locales tiene un «mayor compromiso con el territorio y sus personas». 

El macroproyecto de Endesa: hibridación de renovables, hidrógeno verde e industria

Endesa destaca especialmente de su proyecto para Andorra su «carácter innovador» al plantear la hibridación de proyectos renovables solares y eólicos, el almacenamiento de energía y el desarrollo de proyectos de hidrógeno verde para «descarbonizar de forma real las industrias de la zona». Estas nuevas instalaciones energéticas se implantarán en parte en los suelos donde antes estaba la térmica de carbón, lo que

Este desarrollo industrial va de la mano, según la empresa, de un plan social que tiene «la finalidad de perdurar en el tiempo», con la creación de más de 3.500 empleos en la construcción de los proyectos y a los 300 puestos de trabajo fijos directos en la zona para la operación de las instalaciones.

La inversión, que podría acercarse a los 2.000 millones, irá destinada a la construcción de cinco plantas solares y cinco eólicas en un régimen de hibridación apoyado en un sistema de almacenamiento con baterías, que hará posible aprovechar al máximo la producción renovable.

Adicionalmente se instalará un electrolizador que permitiría gestionar los excedentes para la producción de hidrógeno verde. En este sentido, Endesa asegura que «está colaborando» con empresas locales en industrias de fabricación de componentes de la cadena de valor de renovables en hidrógeno.

Endesa podrá asimismo en funcionamiento un plan formativo que permitirá el reciclaje profesional de las personas del entorno a sectores como el renovable. La propuesta incluye igualmente proyectos de sector primario y terciario.

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