La Constitución de 1978 creó el marco de convivencia que nos ha permitido crecer y evolucionar como sociedad durante los últimos 44 años. Fruto de ese marco, se instauró un estado de bienestar (salud, educación, pensiones) en el que los servicios públicos tienen un papel fundamental. Y en la prestación de estos servicios públicos, los funcionarios son la pieza clave. Hemos pedido a Adams Formación, centro especializado en la preparación de opositores, una radiografía del empleo público en Aragón.

Según los datos de la Encuesta de Población Activa correspondiente al tercer trimestre de 2022, el 18,5% de los ocupados aragoneses (108.000 personas) trabajan en la Administración, lo que supone un punto y medio más que la media nacional (17,2%). Esto supone que, de cada 1000 aragoneses, 82 son empleados públicos. De ellos, un 60% son mujeres y un 40% son hombres. En cuanto a su ubicación, el 70% de los empleados públicos aragoneses prestan sus servicios en la provincia de Zaragoza, mientras que en Huesca y Teruel se localizan el 18 y el 12%, respectivamente. Respecto al tipo de Administración en la que trabajan, el 58% de los funcionarios prestan sus servicios en organismos de ámbito autonómico, mientras que el 22% lo hacen en el ámbito estatal y el 20% en la Administración Local.

La aprobación de la Constitución supuso la incorporación de muchos empleados públicos a la Administración durante los años 80 y 90 para el desarrollo del Estado de las Autonomías y la mejora del bienestar social. Muchos de estos profesionales están a punto de cumplir 65 años, por lo que, como señalan en Adams, “el relevo generacional en la Administración es una oportunidad laboral para los jóvenes aragoneses”.