LA SITUACIÓN DEL SECTOR SERVICIOS

Los zaragozanos, sobre el comercio en la ciudad: "Hay mucha franquicia"

Muchos habitantes de Zaragoza prefieren comprar en el pequeño comercio frente al aluvión de las grandes marcas

«Antes había más negocios familiares», lamentan algunos

Dos mujeres, ayer, observan un escaparate en la calle Alfonso.  | MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Dos mujeres, ayer, observan un escaparate en la calle Alfonso. | MIGUEL ÁNGEL GRACIA / ANDREA SÁNCHEZ CENTELLAS

El pequeño comercio ha disminuido en Zaragoza y las franquicias han ocupado gran parte de las calles más comerciales. Algunos no pueden competir con los precios de las grandes marcas, otros se jubilan y no tienen relevo y hay autónomos que no pueden permitirse los precios de los alquileres.

Margarita mira el escaparate de Reija, una tienda situada en el paseo Independencia. Dice que «hay mucha franquicia» y que el pequeño comercio «se va a pique». «La gente se ha acostumbrado y no pueden competir contra eso», lamenta. Rafael se considera una persona poco consumista, pero, como Margarita, también apoya este tipo de negocios: «Las pocas veces que compro intento que sea en tiendas pequeñas. Pero bueno, toda esta zona está llena de franquicias. Soportar el alquiler de estas calles tiene que ser complicado», apunta.

La desaparición del pequeño comercio en el centro no ocurre solo en el centro de la ciudad. Ana y Carmen se lamentan de que en su barrio, el Actur, «han desaparecido las tiendas de toda la vida», dicen. Ana echa en falta las mercerías y cree que el problema está en que «la gente se jubila y no hay relevo». Sin embargo, Carmen, aunque apoya el comercio local, también se queja del cierre del Corte Inglés que había en el centro comercial GranCasa. «Yo que solía ir, ahora me pilla muy lejos ir hasta el de Sagasta», dice.

Por su parte, Sonsoles considera que en el centro «están aglomeradas todas las tiendas y, después, por el resto de barrios hay muchas veces que no tienes donde comprar», señala. «A lo mejor no les interesa por el dinero», indica. Aunque Sonsoles cree que «poco a poco» las grandes firmas se van extendiendo a otras zonas menos céntricas, también apunta que esto es más problemático para la gente mayor que, como en su caso, tiene más problemas para desplazarse.

Por otro lado, también hay quien ve mejor que estas tiendas se ubiquen en las principales calles comerciales de Zaragoza. Ixeya, de 21 años, ve «necesario» que las franquicias tengan su espacio en esta zona. «Porque si no es así, hay que ir a un centro comercial, que están muy alejados y no siempre tenemos el tiempo o los medios para trasladarnos», señala. A pesar de esto, «sí que hay calles, como Carlos V, dónde hay más pequeñas, las de toda la vida. Y me da pena porque creo que la gente no se para tanto en ellas», manifiesta esta joven.

De la calle Alfonso, por ejemplo, también han desaparecido los negocios familiares. María José pasea por la zona y recuerda que antes «había comercios más personales y de muy buena calidad», dice. Se lamenta porque «es una pena que eso se esté perdiendo». Y, como la mayoría, piensa que «se debe tanto a que los dueños se jubilan como al precio de los alquileres», indica. «Antes había algunas tiendas de pieles y muy buenas, ahora la calidad es pésima y la mayoría se han sustituido por bazares», puntualiza Ana. «La mayor parte de las buenas han desaparecido», concluye.

María José opina lo mismo: «Hay mucha franquicia, sobre todo en las calles que había comercios muy buenos». No obstante, Zaragoza es considerada por muchos de sus habitantes como una ciudad «muy comercial y muy completa». «Está súper bien en cuanto a variedad comercial», dice Beatriz. «Precisamente por tiendas no es por algo que escasee», considera Marina.