LAS DIFICULTADES EN EL SECTOR EMPRESARIAL

Aragón sale del farolillo rojo en la demora del pago a proveedores

La media es de 37,67 días frente a los 61,37 que se daban en septiembre de 2022

El sector de la construcción es, con diferencia, el que más tarda en abonar

Dos empleados trasladan material en una carretilla, en una imagen de archivo.

Dos empleados trasladan material en una carretilla, en una imagen de archivo. / EL PERIÓDICO

El Periódico

Muchos meses consecutivos llevaba siendo Aragón la comunidad autónoma española que más tardaba en pagar a sus proveedores. Algo que ha cambiado, al menos por el momento. Los datos oficiales del Ministerio de Hacienda y Función Pública, a fecha de septiembre del presente año, aseguran que la autonomía aragonesa tiene un periodo medio de pago de 37,67 días, siendo la tercera que más tarda por encima del plazo máximo establecido por la normativa. Aragón solo tiene por detrás a Asturias (39,67 días) y a la Región de Murcia (43,63). La media nacional se sitúa en 31,49 días, siendo Extremadura la comunidad que con más celeridad paga sus facturas (10,77).

Aunque Aragón sigue siendo la tercera por la cola, esa estadística es mucho más positiva que la que presentaba 365 días atrás (en septiembre de 2022) y en la que era la comunidad, de lejos, que más tardaba en efectuar el pago a proveedores, con 61,37 días de media.

Incluso en algún mes esa demora llegó hasta los 71 días y obligó al Ministerio de Hacienda a intervenir. La Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera establece que Hacienda intervenga cuando el periodo medio de pago de una comunidad supere en más de 30 días el plazo máximo de la normativa de morosidad durante dos meses consecutivos.

Además, el Ayuntamiento de Zaragoza registra también un descenso en ese dato y se sitúa en 22,25 días de retraso en el pago a proveedores. Estas disminuciones son celebradas por los empresarios, especialmente por los autónomos, que suelen ser los que más sufren esas demoras al contar, generalmente, con menos recursos.

Así lo asegura Jorge Serrano, presidente de las Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de Aragón. «El cobro siempre es una preocupación, está claro, pero sí vemos que este tema se está arreglando bastante a nivel de la Administración. Hemos vivido cosas muchos peores», reflexiona.

Por otra parte, aun con esa tardanza, afirma que a los autónomos les da «un plus de confianza» trabajar con entidades públicas y por ello «son más permisivos» en ese aspecto. Algunos ayuntamientos más pequeños pueden llegar a tardar entre 200 días y un año. «La construcción es, con diferencia, el sector que más tarda en pagar a los proveedores», dice Serrano.

No obstante, a nivel general, el presidente de ATA Aragón confiesa que el sector sigue atravesando un «momento difícil», en el que muchos autónomos se encuentran «ahogados». Por una parte, el precio del dinero y la subida de los tipos de interés han complicado sobremanera el acceso a préstamos y, por otra, la inflación y la subida de costes de las materias primas han reducido sus márgenes de beneficio.

«Para nosotros es imposible repercutir todos esos sobrecostes en el cliente porque entonces nadie compraría nuestros productos. Así que la tensión en tesorería es constante», explica Serrano.

Por ello, enfrentarse a los impagos es para los autónomos «un golpe financiero» que, dependiendo del nivel, puede llegar a provocar situaciones límite. «Los niveles de desconfianza ahora mismo son altos. La gente mira mucho con quién trabajar, intenta interesarse por la solvencia de sus clientes… Al final es difícil y siempre hay riesgos, pero de lo que tratamos es de reducir posibles daños», termina el presidente de ATA Aragón.