Procedentes de la propia Tolva, Benabarre, Graus, Arén o Binéfar, entre otras localidades altoaragonesas, un centenar de personas se han sumado este sábado desde la localidad ribagorzana de Tolva a la movilización conjunta convocada a nivel nacional para exigir una transición energética sostenible que no sacrifique el territorio ni la naturaleza en aras del beneficio exclusivo de macroempresas y el oligopolio energético.

Bajo el lema: "Despierta. Renovables si, pero no así», la Plataforma Unitaria contra la Autopista Eléctrica Valsalada-Laluenga-Isona se ha reunido en la plaza de Tolva donde han vuelto a criticar esta infraestructura con capacidad para 400.000 voltios que cubre más de cien kilómetros y unas torres «de 45-85 metros de altura. La línea comienza en la central de Valsalada, en la Hoya de Huesca, llega hasta la de Laluenga, cerca de Barbastro, y acaba en la de Isona, en la zona leridana de Pallars de Juss.

Para la Plataforma Unitaria contra la Autopista Eléctrica Valsalada-Laluenga-Isona de Forestalia se trata de «un proyecto sobredimensionado».

El pasado mes de junio el proyecto recibió la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), pese a que, según Ecologistas en Acción, «vulnera abiertamente la legislación vigente», un aspecto que han pedido tener en cuenta cuando «los que nos gobiernan proclamen que estamos en un Estado de Derecho». Además, supone un «grave precedente» de lo que podría ser una doble privatización de la red de transporte eléctrico, que «acabará pagando muy caro toda la ciudadanía a través de la factura de la luz». Al tiempo que esta DIA ha salido adelante también está la de otra megacentral eólica de las que se sumaran a esta línea de transporte eléctrico que «Forestalia pretende colar como una ‘infraestructura de evacuación», han alertado.