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El Periódico de Aragón

Casademont Zaragoza

Precedentes para echarse a temblar

El Casademont Zaragoza ha perdido todos sus partidos a vida o muerte. Murcia, rival de infausto recuerdo tras impedir una salvación y un ascenso a los aragoneses en el encuentro decisivo

Lucas Victoriano se lamenta tras la derrota ante el Murcia en 2009 Archivo del Periódico de Aragón

El Casademont Zaragoza se juega la vida y algo más en los últimos 40 minutos de la temporada. A pesar de la excepcionalidad del choque, no es una situación desconocida para el equipo aragonés, y los precedentes no son precisamente halagüeños. Precisamente el mismo rival de hoy, Murcia, es con quien ha protagonizado varios duelos a todo o nada, y en ninguno de han salido vencedores los zaragozanos. 

El 10 de mayo de 2009, el CAI Zaragoza se enfrentaba al Murcia en un duelo directo por la salvación. Si los aragoneses vencían en el Príncipe Felipe, seguían en la ACB. Rememorando el desarrollo del choque, el encuentro fue dominando en su totalidad por un equipo que contaba con nombres como Quintero, Lucas Victoriano o Matías Lescano. El CAI fue tan solo por debajo en el marcador 8 segundos, los últimos del partido. Suficientes para que se instalara el drama en el Felipe y los aragoneses bajaran a la LEB. 

Mismo escenario y mismos equipos, en esa temporada instalados en la categoría de plata, se enfrentaron 4 años antes, con el sueño de subir a la ACB. Con la serie empatada (2-2), el que ganara lograría el ascenso. En un partido en el que saltaron chispas, y que necesitó una prórroga para resolverse, los murcianos fueron los que se llevaron el gato al agua y lograron el ansiado objetivo. También en un quinto encuentro y con un eléctrico desenlace, en el año 2007, el CAI Zaragoza caía en el duelo decisivo por subir a la ACB frente al León.

El precedente más reciente del Basket Zaragoza, Tecnyconta por aquel entonces, en una última jornada con tanto en juego también se saldó con derrota de los aragoneses. En el año 2017, los Jelovac, Benzing, Norel y compañía fueron incapaces de superar en el Príncipe Felipe a un Estudiantes que no se jugaba nada (85-90). Eso sí, el equipo entrenado por Luis Guil consiguió salvarse de rebote, gracias a una victoria de Unicaja sobre el Betis que mandó a los andaluces a la LEB.

Parece evidente que los duelos a vida o muerte no han sido la especialidad del club aragonés, ya que en todos esos duelos la suerte ha esquivado a los zaragozanos, a los que les ha podido la presión y temblado la mano en los momentos calientes. La de este sábado es la ocasión perfecta para cambiar la historia y para romper el maleficio que parece perseguir al Basket Zaragoza. Visto que el factor cancha no ha ayudado al equipo en los duelos decisivos, esta vez la oportunidad asoma como visitante.

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