La 20ª jornada de Liga Endesa

Una final anticipada

El Casademont visita este sábado a las 18.00 horas al Fuenlabrada, último clasificado, en un duelo clave por la permanencia

Howard Sant-Roos, en la ida ante el Fuenlabrada.

Howard Sant-Roos, en la ida ante el Fuenlabrada. / JAIME GALINDO

Una final adelantada. Es el partido que vive este sábado a las 18.00 horas el Casademont de Porfirio Fisac que visita al Fuenlabrada, rival directo por la salvación. El equipo rojillo se la juega ante un conjunto que llega en caída libre, tras doce derrotas consecutivas y con solamente tres victorias en estas 20 jornadas ligueras. El escenario del Casademont tampoco es muy diferente. El equipo zaragozano acude a Fuenlabrada con cinco triunfos, pero tras perder en Vitoria (91-79) en un partido en el que sintieron la impotencia ante un equipo vasco que demostró estar un escalón por encima de los de Fisac. El Casademont es consciente de la importancia de sacar al Fuenlabrada ventaja en cuanto al 'basketaverage', pues en la ida cayó por 79-82, en el que fue el estreno de Porfirio Fisac al frente del equipo. Lograr dejar atrás a uno de sus perseguidores puede ser clave para el final de temporada. 

De todas formas, el rival de este sábado ha realizado hasta tres cambios en su cuerpo técnico. El conjunto madrileño comenzó el presente ejercicio con Josep María Raventós, primer entrenador destituido de la Liga, que tras unos primeros malos resultados terminó su relación con el Fuenlabrada. Su predecesor fue José Luis Pichel, quien desde mediados de noviembre dirigió al equipo hasta este pasado mes de enero, cuando no consiguió enderezar la mala temporada de los suyos y dio un paso al lado. El último en llegar fue Óscar Quintana, que tras 19 años regresó para intentar lograr la permanencia de la que dista, y mucho, actualmente.

Un rival en reconstrucción

El Fuenlabrada no ha sufrido solamente cambios en la dirección técnica, sino que también ha tenido entradas y salidas en la plantilla a lo largo de toda la temporada. El club madrileño ha estado en constante reconstrucción tras la perdida de tres jugadores importantes como eran el pívot serbio Dusan Ristic y los exteriores Jeremy Senglin y Clevin Hannah. Otros como Savkov, Beirán, Ehigiator o Bagayoko también se marcharon. El cambio de cromos se produjo y el club madrileño anunció los fichajes del pívot Jordan Caroline, el escolta Prince Ali, el pívot Willie Reed y el base Mehdy Ngouama, que podría debutar este sábado ante Casademont.

No obstante, el Casademont tiene efectivos capaces para ganar el duelo. El cubano Howard Sant-Roos marcó la diferencia ante el Baskonia anotando hasta 21 puntos, con 3 triples, 5 asistencias y hasta 10 rebotes que le otorgaron un 26 de valoración. Igualmente, Hlinason realizó una gran primera parte y Wright demostró ir entonándose como base del equipo. La única problemática unida a la de Radoncic y Mekowulu que siguen lesionados, es Jessup, que arrancó en el quinteto inicial la pasada jornada, pero que no podrá estar en el encuentro de este sábado por un esguince de tobillo.

Y es que el equipo de Fisac dio una buena imagen en la pasada jornada ante el Baskonia, en un duelo en el que dominó en el primer cuarto e incluso llegó a sacar una renta de 15 puntos (4-19). Estas buenas sensaciones hacen creer al Casademont en la victoria y en remontar una temporada que pasa cada vez más rápida y en la que deben comenzar a ganar y a alejarse de sus perseguidores principales, Betis, Manresa y Fuenlabrada. Ante el club sevillano se ganó en la ida y en la vuelta, ante Manresa en la ida (65-72), pues todavía queda la vuelta, y este sábado a las 18.00 horas es el turno de competir la vuelta ante el Fuenlabrada, que ocupa la última posición. Vencer este choque podría significar distanciarse de sus perseguidores, ganar el basketaverage al club madrileño y reencontrarse con la victoria. Por todo esto, el Casademont afronta este sábado una final anticipada.