SUCESOS EN ARAGÓN

Más de 5.000 euros para arreglar la habitación que reventó un preso en Zaragoza

Un recluso de Daroca echó abajó la pared para agredir a otro presidiario en el Hospital Miguel Servet

Un preso se traga varias cuchillas, revienta una habitación del Miguel Servet y agrede a otro recluso

Este es el estado en el que quedó la pared que separaba dos celdas del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

Este es el estado en el que quedó la pared que separaba dos celdas del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. / EL PERIÓDICO

El Periódico de Aragón

Brahim C. (Marruecos, 1989) dejó hecha trizas a principios del pasado mes de octubre la habitación del Hospital Miguel Servet de Zaragoza donde había ingresado tras haberse tragado varias cuchillas en su celda del centro penitenciario de Zuera. Reventó la pared de pladur dejando al descubierto un mar de cables y se coló por los agujeros para agredir a un recluso que se encontraba en la habitación contigua. De acuerdo al presupuesto elaborado recientemente por la empresa de reformas a la que se ha encargado la reparación de los daños, la acción de este presidiario asciende a 5.009,40 euros.

Entre los trabajos a realizar, el presupuesto diferencia cuatro fases de trabajo. Primero, la demolición del tabique existente mediante medios manuales (350 euros); segundo, el suministro y la colocación de un nuevo tabique de pladur (1.650 euros); tercero, la instalación eléctrica y de gases medicinales en tabiquería (1.580 euros) y, por último, la preparación del tabique y la pintura de la habitación (560 euros). Son 4.140 euros a los que habría que añadir el 21% de IVA (869.40) para llegar al total de 5.009,40. Un importe que el Servicio Aragonés de Salud reclamará en concepto de responsabilidad civil una vez se persone en la causa que juzgue a Brahim C. por estos hechos.

Su agresividad y violencia también viene corroborada por su amplio historial delictivo. Este marroquí de 34 años, defendido ahora por Carmen Sánchez Herrero, suma varias condenas como autor de un delito de tenencia de armas sin licencia (dos años de cárcel), robo con fuerza de uso de vehículo a motor (multa de 1.200 euros) y dos robos con violencia o intimidación por los que llega a sumar un total de siete años y seis meses de prisión.

Los hechos referidos se remontan a la noche del 3 de octubre. Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía tuvieron que equiparse con cascos, escudos y pistolas táser para reducirle hasta que decidió entregarse voluntariamente. La causa la dirige el Juzgado de Instrucción número 4 de Zaragoza.