Recordaba Ramoncín el pasado domingo a las puertas de la plaza de toros de Ejea que ya en 1976, cuando vio a Jethro Tull en Madrid por segunda vez, su líder Ian Anderson ya cantaba eso de Too old for rock and roll, too young to die («demasiado viejos para el rock and roll, demasiado jóvenes para morir»). El madrileño lo tiene claro: «Han pasado 45 años desde entonces y aquí estamos, en Ejea, celebrando que el rock sigue bien vivo, que los Tako siguen en los escenarios y que todos, yo también con 65 años, no paramos, y vamos a seguir dando guerra. Ramoncín fue uno de los amigos que acudió a la llamada de Tako para participar en su regreso a los escenarios, con planes renovados tras dos años obligados por el parón, en una cita que tuvo una triple carga emocional. Por un lado, la celebración del primer gran concierto de rock en Aragón en el nuevo escenario posconfinamiento, el recuerdo al batería y fundador de la banda, Pedro Segura, fallecido en abril del año pasado, y el resurgimiento, rodeados de amigos, de una banda que lleva incombustible 37 años sobre el escenario y tiene un ambicioso proyecto de relanzamiento.

Pedro Andreu homenajeó a Segura. JAIME GALINDO

Tako acaba de grabar Ayer, hoy por siempre, una antología remasterizada con 20 de sus clásicos y dos temas inéditos; y ya tiene perfilado su nuevo disco, que pretende grabar en los próximos meses. La intención, volver a la carretera y llevar su potente directo por toda España. Para celebrar tantas cosas, el domingo actuó en Ejea, donde tienen todo el reconocimiento, y del que presumen allá donde van. Más de dos horas de concierto en los que demostraron que, en un momento en el que muchas de las bandas de los años 80 están desapareciendo, ellos tienen aún mucho que decir.

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FOTOGALERÍA | Concierto de Tako en Ejea de los Caballeros JAIME GALINDO

«Para nosotros es muy emocionante reencontrarnos con nuestra gente, recordar a nuestro amigo Pedro, que lo era todo en Tako, y tenemos la misma ilusión del primer día por la música», señalan Mariano Gil, cantante, guitarra y alma del grupo, junto a Fernando Mainer, bajista de la banda y músico de larga trayectoria.

El concierto contó con medidas anticovid. JAIME GALINDO

La emoción contenida era patente en los camerinos improvisados en el coso taurino durante la prueba de sonido y en los momentos previos a la salida al escenario ante mil espectadores --el aforo máximo permitido por la pandemia--- que agotaron las entradas en apenas tres horas después de salir a la venta. La recaudación del concierto se destinó a la Asociación Española contra el Cáncer de Ejea.

Gran parte de la responsabilidad para que la vuelta a los escenarios de Tako haya sido posible con un montaje de luz, vídeo y sonido propio de una gran producción es de Carlos Martínez, nuevo mánager del grupo, a través de su oficina Hielo Negro Producciones. Este fan de Tako, que trabajaba con el grupo Black Ice, se puso en contacto con la banda hace más de medio año y les propuso esta aventura. «Tenemos en Aragón una de las mejores bandas de rock, un grupo que ha llenado muchos escenarios y me daba rabia que siempre se quedara a un paso de dar el salto. Hay que apostar por la cultura, por la gente que hace música, por lo nuestro, y tenemos un proyecto ambicioso para situar a Tako en el lugar que se merece», señala. El Ayuntamiento de Ejea apoyó la propuesta y colaboró decididamente. Así fue posible el concierto del domingo, con un ambicioso despliegue de medios con el que pretenden girar a partir del próximo año y dar un empujón a una carrera que siempre ha gozado del respeto del público y la crítica.

Los ejeanos volvieron a responder a la llamada de sus vecinos más rockeros y, con todas las medidas anticovid, vibraron durante las más de dos horas de concierto en el que se estrenaron dos canciones nuevas, aunque me cueste la vida y la isla, y repasaron todos sus clásicos. Especialmente emotivo fue el recuerdo a Pedro Segura, poco antes de que sonara la melodía de una de las baladas más populares del rock nacional, A las puertas del deseo. El público se vino abajo.

Así fue el concierto de Tako en Ejea de los Caballeros JAIME GALINDO - ANTONIO IBÁÑEZ

Antes de que empezara el concierto con los acordes de Poeta nocturno, entre bastidores muchos amigos de la banda se reencontraban. Entre ellos, algunos artistas muy conocidos que no dudaron en atender la llamada para participar en este concierto. «Ni se lo pensaron, conscientes de la importancia de Tako y de un concierto como este en un momento como el actual», señala Martínez. Uno de ellos fue Jorge Salán. También Kutxi Romero, cantante de Marea, quien recordó que «llevan años queriendo enterrar el rock y no han podido, incluso en pandemia no hemos parado y aquí estamos, con los Tako en el escenario, y esta gente lleva 37 años. ¿Creéis que dentro de 30 años habrá algún concierto de un reguetonero? Seguro que no. Pero rockeros seguirá habiendo en los escenarios». Navarra como el cantante de Marea es Aurora Beltrán, cantante de Tahúres Zurdos y «compañera de mil batallas» de los ejeanos. «Nos unen muchas cosas, en ese triángulo del rock que conforman Navarra, Aragón y el País Vasco y que tan buenos grupos ha dado. Hay que estar con los amigos, y por eso hoy estoy aquí muy feliz».

Técnicos, personal de seguridad, artistas y público celebraron la vuelta de la música a un gran recinto. Por la vuelta de la cultura que, además, genera una importante actividad económica. Como decía Ramoncín, «la cultura es la actividad que más ha sufrido con la pandemia, y dentro de la cultura, el rock, ya que por sus características se ha podido celebrar con más limitaciones que otras artes».

Más amigos, como Pedro Andreu. Acostumbrado a llenar grandes estadios con Héroes del Silencio, no se quiso perder el acontecimiento y participó con sus baquetas en la canción Que no daría. «Vengo por Tako, pero también por la música, por todos los que pelean por ella, por una canción, por todos los que curran en esto, que hemos sufrido este parón. Este acto es para decir que yo soy uno de ellos, y seguimos adelante, y más si es para recordar a un compañero como Pedro Segura». Pepe Bao, bajista de míticas bandas del rock español, fue otro de los invitados que lanzó un guiño a Labordeta reinterpretando el Canto a la Libertad. La noche acabó con otra de las canciones emblemáticas de Tako, Carpintero de condenas.

Sin duda, una noche que sigue contradiciendo aquel lema de Ian Anderson. Tanto que ni la EPOC puede con él y tiene una agenda repleta de conciertos hasta noviembre del año que viene. Mañana toca en la británica ciudad de Bath.

Ramoncín: "Es un lujo venir a Aragón y ver tanta pasión por música, por gente como Tako"

Aurora Beltrán (Tahúres zurdos): "Son muchas experiencias compartidas y no podía faltar en esta fiesta"

Kutxi Romero (Marea): ¿Habrá dentro de 30 años conciertos de reguetón? Seguro que no. Pero sí seguirá habiendo conciertos de rock. Llevan años enterrándolo y aquí sigue, como hemos visto en Ejea y con Tako"

Pedro Andreu (Héroes del silencio): "Vengo por Tako, por toda la gente que hace música, por los que peleamos por la cultura. Yo soy uno más de toda esta gente y además porque homenajeamos a un compañero"