Se acaba de estrenar en el festival in-edit de Barcelona

Crítica del documental de Manolo Kabezabolo: En el ejército del punk

El largometraje de Alberto Andrés Lacasta desgrana la vida de un artista que siempre ha tenido claro su lugar

Manolo Kabezabolo con su guitarra en un momento del documental.

Manolo Kabezabolo con su guitarra en un momento del documental. / EL PERIÓDICO

Daniel Monserrat

Daniel Monserrat

En una de las primeras imágenes del documental, Manolo Kabezabolo, con su guitarra, tranquilo, empieza a interpretar una de sus canciones más conocidas y pocos segundos después se para porque cree que «no está afinada». No mucho después, son varios de los que intervienen en el documental que hablan del fenómeno Manolo Kabezabolo como el de un artista que no sabía tocar y no afinaba mucho y que, sin embargo, era capaz de movilizar a mucha gente para verle cantar. Parece una contradicción, pero no lo es, es el punk. El documental 'Manolo Kabezabolo. Si todavía te kedan es ke no estuviste ahí', de Alberto Andrés Lacasta, desgrana la vida del artista pero también de la persona y reconstruye una carrera marcada, cómo no, por su problemas mentales, pero, por encima de todo, por la lucidez de un militante en el ejército del punk casi desde que le expulsaron del propio ejército (por trapichear con drogas) donde le había metido su padre cuando se negó a estudiar.

A partir de ahí, el documental de Du Cardelin Studio reconstruye la historia de prácticamente un fenómeno social para lo que cuenta con las voces, entre otros, de Albert Pla, Kutxi Romero, Evaristo Páramos, Cristina Morales, Santi Ric, Kike Turrón, Kike Babas, Nacho Tajahuerce, Rakel Winchester, Manolo Monzón, Jaume AOS Sanuy, Jaume Esteve, Rafa Trigos, Pilar Albiac y Fernando Madina.

De la maqueta al mito

Sin caer en el tono sentimental y sin dejar de lado ninguno de los aspectos de su vida, el documental recoge cómo Manolo Kabezabolo se convierte en un fenómeno con la maqueta 'D’empalmada y a pufo', casete que pasa de mano en mano por toda España irrumpiendo la figura de un cantautor punk (curioso también cuando confiesa que él empieza a hacer ese tipo de música por vagancia, que la ideología llegaría después) del que todos destacan que es, ante todo, punk y como debe ser, en la forma de afrontar todo en la vida.

Y, por supuesto, también sus recaídas mentales, la más importante quizá después de la grabación del 'Ya hera ora' y cuando con su banda Los Ke se Van del Bolo estaba conquistando su lugar en la escena musical. Pero, como se dice en el documental, Manolo_Kabezabolo siempre ha renacido, siempre se ha recrecido y nadie duda de que va a volver a suceder.

«Si Manolo está considerado un loco es que el resto de personas están muy locas», dice con absoluta sinceridad Albert Pla en el transcurso del documental. De opinión parecida es Kutxi Romero de Marea. Lo cierto es que a día de hoy no se puede disociar el Manolo Kabezabolo artista de la persona y de su salud mental. Y ahí es donde el documental adquiere todo su valor y deja una huella ya indeleble en la historia.