NOVEDAD EDITORIAL EN ARAGÓN

Vanessa Montfort (acaba de publicar 'La hermandad de las malas hijas'): "Hoy en día se necesita una conciliación familiar más que nunca"

La escritora barcelonesa aterriza con su séptima novela, que pretende hacer reflexionar sobre la falta de cohesión en las relaciones actuales entre madres e hijas

La escritora barcelonesa, Vanessa Monfort, está considerada como una de las grandes voces de la literatura española actual.

La escritora barcelonesa, Vanessa Monfort, está considerada como una de las grandes voces de la literatura española actual. / JAIME GALINDO

Álvaro Jordán

Álvaro Jordán

Tras la estela del éxito de 'Mujeres que compran flores', Vanessa Montfort (Barcelona, 1975) aterriza con su nueva novela, 'La hermandad de las malas hijas' (Plaza Janés), para explorar los complicados lazos entre madres e hijas, con una historia emocionante, tierna, cómica e inteligente que cautivará tanto a unas como otras.

El libro presenta a Mónica, una adiestradora canina de la Policía Nacional que debe lidiar con una madre que llama permanentemente su atención. A raíz de la extraña muerte de Orlando, el paseador de perros del barrio, Mónica se encargará de investigar qué sucedió recuperando el contacto con su grupo de amigas de la infancia, denominadas 'Las malas hijas', que al igual que ella han cosechado una mala relación con sus madres, las principales sospechosas del caso para Mónica. Todo dependerá de ella para resolver un enigma que guarda relación con los perros que Orlando paseaba, quienes tendrán mucho que decir sobre la forma en que se forjan y manejan las relaciones humanas.

Su séptima novela, una cifra que ya denota un gran legado literario. ¿Qué sensaciones está teniendo con esta publicación?

Pues esta novela ha venido con un pan debajo del brazo. En tan pocos días ya he recibido muy buenas críticas y he conseguido el lanzamiento mundial en castellano, de momento en España, Latinoamérica y Estados Unidos. La Feria del Libro de Fráncfort ha ayudado mucho con la promoción y ya tengo cuatro ofertas encima de la mesa para publicarse en varios países más. Solo puedo dar las gracias por todo.

¿De qué manera surge esta historia?

Pues aparece en el periodo postpandemia, con el surgimiento de un tema cada vez más recurrente: la preocupación por los mayores y la realización de que todos estamos envejeciendo. Esa vuelta a la realidad hizo reflexionar a mucha gente sobre la reagrupación familiar, sobre si viven lejos de sus padres y de cómo han perdido el contacto con ellos. Sobre todo si tenemos en cuenta que en la educación moderna se nos cría con idiomas, con más independencia y ambición por querer salir del país.

Lo cual se traduce en un mayor distanciamiento.

Por desgracia, sí. Es curioso porque siempre se habla de las buenas madres pero no de los buenos hijos. Se necesita una conciliación familiar más que nunca, y esto se refleja sobre todo con el grupo protagonista de esta historia.

Con Mónica y Gabriel sobre todo...

Por la decisión de Gabriel de tener una unidad familiar atípica, su madre se ha vuelto dependiente de él. Luego con Mónica tenemos a su madre, Elisa, quien refleja algunas frustraciones sobre ella. Tampoco podemos olvidarnos de Ruth y de Suselen, que tienen unas madres fuera de cobertura emocional, muy obsesivas.

"Las familias desestructuradas de la obra son muy reales, se extienden con el ‘ruido’ social"

¿Y cuál cree que es la solución?

Un diálogo de igual a igual entre madres e hijos, siendo ya adultos. Las madres tienen que entender que sus hijos han disfrutado de una educación que ellas no tuvieron, lo cual les frustra en parte, pero tienen que saber aceptar el pasado que tuvieron. Asimismo, los hijos tienen que saber poner los límites y saber decir que no a una madre en ocasiones, lo cual puede resultar difícil, sobre todo si hace falta una concisión familiar.

¿De qué manera cree que esos arquetipos familiares existen en la realidad?

A través del ruido que sufrimos en todo momento, como nuestro trabajo, nuestra vida personal o las redes sociales. Estuve entrevistando a varias personas durante dos años mientras preparaba esta novela, para poder encontrar fuentes con las que reflejar esos casos familiares en el libro. Casi todas esas personas acababan en uno de los nexos familiares del grupo protagonista, y cuando les preguntaba sobre qué les dirían a sus madres si no hubiese ninguna consecuencia, acababan rompiéndose sin saber qué responder.

Las mascotas también juegan un papel crucial en la obra.

Desde luego, la gente a veces no lo considera pero las mascotas pueden llegar a ocupar el puesto que falta en una familia, sea de cuidador, de cuidado, de asistente emocional... En este libro, cada uno de los perros o gatos de las madres es como si actuasen como sus segundos hijos, reflejan el modelo que les gustaría que tuviesen las 'Malas Hijas'. Pero, al mismo tiempo, simplifican muchos de nuestros conflictos emocionales cuando estamos con ellos. Son una toma de tierra.

"Las mascotas son como segundos hijos, una toma de tierra que simplifica nuestros problemas"

¿Qué mensaje le gustaría que se quedase con los lectores?

Que tanto las madres como los hijos tienen derecho a un futuro, les quede el tiempo que les quede. Pero se necesitan recursos y, sobre todo, tiempo para poder encontrar un equilibrio emocional para ambos lados familiares. Hay que tomar conciencia de ello cuanto antes, porque vamos a vivir más y por lo tanto es situación se hará peor.