CONCURSO MUSICAL

Muro Kvartet (ganadores del Popyrock): "¿Quién dijo que no se baila con un cuarteto de cuerda?"

Los ganadores del PopyRock, Muro Kvartet, quieren aprovechar el impulso del premio para relanzar su proyecto

Los integrantes de Muro Kvartet posando con sus instrumentos.

Los integrantes de Muro Kvartet posando con sus instrumentos. / BENJAMÍNYNADIA FOTOGRAFÍA

Los zaragozanos Andrés Campos y Laura Sorribas, el oscense Juan Zalba y el leridano Álex Prats forman Muro Kvartet, el grupo ganador del concurso musical Popyrock, cuya final se celebró el pasado sábado en el Centro Cívico Delicias. Su propuesta musical sigue siendo la misma desde el primer día: cambiar el concepto del imaginario popular sobre qué es un cuarteto de cuerda.

Juan, uno de los dos violinistas del grupo (junto a Álex), señala que quieren "acercar una idea acorde a nuestro tiempo de cómo realmente es". Aunque ha habido varias transformaciones, dependiendo del formato de concierto, manifiesta que es un concepto "muy guay". En torno a su primer epé, según cuenta Zalba, se ha ido incorporando una frase que les define: "¿Quién dijo que no se puede bailar con un cuarteto de cuerda?".

En cuanto a su salto a escena, "somos cuatro personas con nuestros instrumentos, incluso con otros como el violonchelo eléctrico o pedales de bombo, sin partitura, saltando, bailando, haciendo moverse a la gente, riéndonos... de todo", cuenta el violinista. "Nuestra propuesta no es algo para recibir sentado, nosotros queremos dar una experiencia colectiva enfocada en la celebración y el disfrute", indica. Desde el principio han sido los mismos integrantes. Juan cuenta que "el cuarteto como tal ya lo planteamos desde el principio con esta perspectiva de experimentar un poco qué era lo que podíamos hacer". 

"Desde el principio nos juntamos y tratamos de probar nuevas experiencias y experimentar un formato de propuesta mas allá de lo que igual tradicionalmente conocemos por un cuarteto de cuerda que era nuestra formación clásica hasta el momento", explica Andés, la viola del grupo. Ellos tratan de explorar tanto la parte escénica como la música que interpretan, incluso creando y componiendo sus propias canciones

El nombre del grupo tiene cierta relación con su propuesta musical. Gracias a la canción La casa caída de la Ronda de Boltaña, en la que hacen un alegato a los muros de piedra de los pueblos que son una máquina del tiempo, que conecta las generaciones. Sobre esta historia, el cuarteto pensó que esos muros pueden ser hechos de música, "podemos recoger ese legado, esa tradición que tenemos de la música clásica y el folclore, y mezclarla para que ahora sea más digerible en según qué ambientes", cuenta Andrés. 

El grupo tiene una peculiaridad, todos son músicos profesionales. Estaban estudiando la carrera en el Conservatorio Superior de Música de Aragón cuando se juntaron por primera vez. Se han formado en música de cámara, que es tocar en conjunto, "crear y descrear grupos era nuestro pan de cada día. Al principio no daba mucho pie a que ese proyecto fuera lo serio que puede ser a día de hoy", cuenta Juan. "Desde el principio no teníamos esta proyección que ahora podemos verle", confiesa.

La primera vez que se juntó el grupo fue en 2019 y dieron su concierto en el festival En Clave de Aragón. Poco tiempo después, llegó la pandemia, pero no les impidió seguir adelante. Tras muchas reuniones online, justo después del confinamiento, en el verano de 2020 grabaron su primer trabajo: el videoclip de la canción Old Reinlender. "Y a partir de ahí pues para arriba", dice entre risas el violinista. 

«El PopyRock es una apuesta por la música joven de la ciudad», destaca Andrés. «Estas oportunidades nos vienen bien para realizar o lanzar proyectos», añade. Ellos venían de hacer unos temas propios que conectaban con su anterior disco. «Creíamos que era el momento y ha resultado que sí», confiesa. Llevaban un tiempo «en una muy buena racha de conciertos y esto es muy buen impulso». Sobre todo para llegar a gente en Aragón o en Zaragoza que igual podían no conocerles y así puedan entrar a un nivel autonómico que es «interesante» para el grupo.

Respecto al panorama aragonés, piensan que «afortunadamente hay muchísimo talento». «Pero no todo es bonito, tenemos una región que no apuesta nada por la cultura de verdad. Propuestas así son muy buenas y ayudan mucho, pero es insuficiente», lamenta Andrés.