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Palabra de honor

Alberto Gascón: "Que el planeta hablase solo una lengua sería una tragedia"

Ha sido premiado por un proyecto de investigación de cooperación cultural con lenguas minoritarias concedido por la Universidad de Zaragoza y la Organización de Estados Iberoamericanos

 

Alberto es periodista y estudioso de lenguas minoritarias. - Foto: NURIA SOLER

Joaquín Carbonell
25/04/2012

--¿O sea?

--Que me han premiado por saber qué hace Europa para defender en Iberoamérica, lo que hace en Europa a nivel de lenguas. Que es muchísimo aquí y poquísimo allá.

--¿Y qué nos importa el más allá?

--En un mundo global, el más allá es a la vuelta de la esquina.

--Son demasiadas lenguas...

--Unas quinientas... De las que trescientas podrían desaparecer en este siglo.

--¿Usted cree que las lenguas se inventaron para acercar o para distanciar?

--Ahí está el mito de Babel para decirnos que las lenguas nos separan, porque antes nos entendíamos todos tan bien... Pero las lenguas se crearon para reforzar lazos entre los próximos y expresar nuestra creatividad como individuos y como pueblos.

--¿Firmaría ahora que todo el planeta hablase solo chino o neozenlandés?

--Sería una tragedia. El monolingüismo es el peor horizonte cultural al que podríamos aspirar. El ser humano posee la capacidad para comunicarse y expresarse con capacidad suficiente para hablar dos o tres idiomas perfectamente.

--Bueno...

--Nunca nadie debe renunciar a su lengua y su cultura, sería lo último porque supondría perder su identidad. Y lo ideal es hablar tu lengua, la de tu entorno y una global. El ideal sería el multilingüismo. No es bueno el etnocentrismo de mi lengua ni la asimilación cultural.

--¿Cuánta gente habla lenguas minoritarias en América?

--En torno a un diez por ciento de cuatrocientos millones, que solo tienen lengua nativa. Son muchas lenguas habladas por poca gente y con una gran presión del entorno para que las abandonen. Son indígenas y pobres; el sistema liberal no obliga a nada pero supone una falsa libertad, porque les invitan a renunciar a su identidad.

--¿Y desde Europa hacemos lo suficiente?

--En Europa interesa muy poco de puertas para afuera. En el fondo estamos haciendo un colonialismo lingüístico. Solo se hace el 5% desde Europa en cooperación cultural con América y el poco que se hace es patrimonio cultural.

--Es complejo.

--Sí, pero hay que hacerlo. Bolivia por ejemplo, tiene un 60% de población indígena, y muchas de las cosas que se han logrado han sido fomentadas por los indígenas que se han unido y han propuesto proyectos.

--¿Va a trabajar usted en América? De director general europeo.

--Pregúntele a Merkel. Yo estaría encantado de ir.