+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

MUERTE DE ‘LUISITO’

El ‘crimen de La Magdalena’ se juzgará 11 años después de cometerse

 

L. M. G.
23/10/2019

Once años después de que fuera asesinado en su casa del zaragozano barrio de La Magdalena Luis Bernal López, conocido como Luisito, la Audiencia Provincial de Zaragoza va a celebrar el juicio contra los presuntos responsables de este asesinato. Será en el año 2020, los días 16, 17 y 18 del mes de marzo.

En el banquillo de los acusados se sentarán Brahim Nasri, Mihai Simion, Vasile Carp y Alexandra Corina. Una quinta persona, Daho Benhada, no lo hará puesto que está en busca y captura. Todos ellos fueron arrestados por el Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Aragón en el 2017, después de que el análisis con la tecnología actual de pruebas recogidas entonces dieran positivo.

La investigación policial concluyó que todos ellos acudieron al domicilio de Luisito en la calle Cortesía número 3-5 con la intención de robarle dinero y drogas que guardaba en el interior de una caja fuerte. Una información que, presuntamente, les había facilitado la procesada Alexandra Corina (que afronta 14 años de cárcel), quien le había prestado en varias ocasiones servicios de prostitución en dicha vivienda por lo que conocía dicha información. Tras fracturar con la ayuda de una herramienta el cristal de la puerta del portal accedieron al mismo, y, una vez en el rellano, hicieron lo mismo con la puerta de la vivienda.

En el interior estaba Luis Bernal durmiendo y altamente influenciado por las bebidas alcohólicas. Al parecer, la víctima se despertó y el resto de encausados (que afrontan 29 años de cárcel) procedieron a sujetarlo, atándolo de pies y manos a la cama, colocándolo con los pies en el cabecero para inmovilizarle y amordazándole la boca. Le golpearon fuertemente en la mandíbula con una herramienta, concretamente con una tijera de obra de las que se utilizan para cortas chapa, para intimidarle y conseguir que les facilitara la apertura de la caja fuerte que tenía instalada en dicha habitación. Luego le estrangularon.