Ocho tapices de los siglos XV, XVI y XVII componen esta muestra con la que el Patio de la Infanta reabre sus puertas tras el parón por la pandemia. Se trata de paños de temática mitológica y religiosa elaborados sobre cartones de Rubens, Jordaens o Gaspard van der Bruggen. Las piezas forman parte de la colección que la fundación del banco aragonés comenzó a elaborar en el año 1957, la más importante que hay en la comunidad tras la del Cabildo Metropolitano de Zaragoza.

La antigua caja de ahorros comenzó a forjar esta valiosa colección para evitar que piezas de enorme importancia salieran de la comunidad. Este es el caso de la serie de 'Ester y Asuero', expuesta en la muestra y que se adquirió para que no abandonara Zaragoza. Pero su intención también era poder traer a Aragón algunos paños de excepcional categoría. Un ejemplo de ello es la serie de 'Dido y Eneas', que el estado austriaco vendió en una subasta en Roma para hacer frente a las deudas generadas por la II Guerra Mundial. En la exposición también destaca el tapiz gótico de 'La Crucifixión y la Resurrección de Cristo', la pieza más antigua que se conserva en Aragón de las manufacturas bruselenses. Se compró en 1974 y procede de la catedral de Toledo, cuyo cabildo la subastó en la galería londinense Christie’s en el año 1893. Todos los paños han sido restaurados en la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara de Madrid.

Para más información, visita: https://www.fundacionibercaja.es/zaragoza/exposicion-tapices-para-el-patio-de-la-infanta