La temporada en la que Iván Azón tenía un claro rol protagonista tras su renovación hasta 2025 y su importancia en el proyecto la comenzó con un edema óseo en la rodilla izquierda a principios de agosto que le tuvo de baja hasta el partido ante el Sporting. “Los primeros días fueron un poco duros, porque no sabía para cuánto tiempo iba a poder tener”, admite el ariete zaragozano, que tuvo que compaginar esa ausencia, el carácter impredecible de estas lesiones en una inflamación ósea, y ese nuevo rol en el equipo, con la presión y el deseo de volver. “Mi papel ha cambiado, evidentemente, y es importante saber llevarlo de otra manera. Hay una mayor presión, pero la llevo con la mayor normalidad posible”, señala.

El caso es que esa lesión, ocurrida de manera fortuita tras el partido ante el Betis el 3 de agosto y revelada al principio como una simple contusión por el club, le supuso empezar con renglones torcidos su tercera campaña en el primer equipo, además de frenar su preparación. “Fue difícil para mí esa lesión justo entonces, cuando estaba en un momento de gracia. No pensaba que fuera a ser para tanto tiempo, pero la hemos llevado bien. Miedo no tuve, por suerte ya pasé año y medio sin jugar por un tema parecido en la rodilla y es cierto que en el nivel profesional es más duro estar tiempo fuera porque sabes que después te va a costar más volver al nivel”, asegura, recordando la lesión que le tuvo fuera en su segundo año de infantiles, con un problema en su rodilla derecha que le dejó 18 meses fuera y que estuvo justificado en problemas de crecimiento

“Ya estoy a tope, entrenando bastante duro y a disposición del míster”, proclama, para añadir, que “tengo que tener más minutos porque es cuando coges más ritmo. Yo creo que así puedo llegar a mi mejor versión”, sentencia un Azón al que se le ha notado el trabajo físico en el gimnasio, en la musculación, en ese casi mes y medio en el que no podía correr ni flexionar la rodilla por esa lesión. “He podido trabajar mucho esa parte al no poder correr. Estoy a tope en cuanto a ritmo, aunque me costó cogerlo sobre todo las primeras semanas”.

“De Giuliano solo se pueden decir cosas positivas, está dando un gran nivel y el tema de los dos delanteros es algo a tener en cuenta, porque ahora estamos tres"

Tuvo minutos saliendo desde el banquillo ante el Sporting y el Mirandés y ahora aguarda una oportunidad en el once que puede llegar ante el Eibar, si Carcedo apuesta por jugar con dos puntas o si acuesta a banda izquierda a Giuliano, uno de los mejores del equipo. “De Giuliano solo se pueden decir cosas positivas, está dando un gran nivel, y el tema de los dos delanteros es algo a tener en cuenta, porque ahora estamos tres (con Gueye), aunque es el entrenador el que decide”, explica, convencido de que este Zaragoza tiene más gol que el que ha mostrado, no solo en esta temporada, con cuatro goles en siete encuentros, sino en las anteriores, con 34 y 39 dianas. “No hemos tenido grandes registros anotadores en los dos últimos cursos, pero en este se está proponiendo más en ataque, están llegando más balones al área y estamos trabajando para lograr esos goles”, indica con optimismo

"En esta temporada se está proponiendo más en ataque, están llegando más balones al área y estamos trabajando para lograr esos goles”

Espera que el partido ante el Eibar sea una revancha porque “vienen ahora algunos muy seguidos y en Miranda no pudimos dedicar a los aficionados que vinieron ese triunfo y esperamos poder hacerlo ante el Eibar”, asevera, para defender la apuesta de Carcedo, un entrenador que está dibujando mucho sus apuestas en función del rival, algo que el delantero entiende: “Cada partido es diferente y se afronta de una manera distinta. Puedes jugar más a tener el balón como en casa y en otros encuentros necesitas replegarte un poco más. Creo que el entrenador lo está intentando llevar bien".