Real Zaragoza

Barrachina se gana a Velázquez

El juvenil, un central moderno de gran nivel técnico, cautiva al entrenador, que lo mantiene en los entrenamientos del primer equipo

Ausente Borge por lesión, parte como el quinto central

Hugo Barrachina dialoga con Velázquez durante un entrenamiento.

Hugo Barrachina dialoga con Velázquez durante un entrenamiento. / REAL ZARAGOZA

Jorge Oto

Jorge Oto

A Velázquez le entró por los ojos desde el primer momento. El flechazo fue instantáneo y el técnico del primer equipo del Real Zaragoza no tardó en ordenar su incorporación a los entrenamientos del primer equipo para, desde hace días, convertirse en uno más. Se llama Hugo Barrachina, tiene 17 años y es central del División de Honor Juvenil, del que es primer capitán desde que Jano Monserrate decidió marcharse al Atlético de Madrid. 

El defensa, internacional sub-18 con España, es un zaragocista de cuna. De hecho, su sueño es llegar al primer equipo y para ello ya ha renunciado a escuchar cantos de sirena procedentes de otros equipos importantes de España que se han acercado a interesarse por un futbolista que llegó a la Ciudad Deportiva en alevines procedente del Vadorrey y que, en estos momentos, es una de las figuras más prometedoras y con mayor proyección de la cantera zaragocista.

Barrachina va por delante. El curso pasado, cuando era juvenil de primer año, ya formaba parte del División de Honor de Javier Garcés. Le costó entrar, normal, pero cuando lo hizo nadie pudo apartarlo de una titularidad que habitó durante toda la segunda vuelta. En su segundo año como juvenil ya luce galones como primer capitán.

A Velázquez le entró por los ojos por ese perfil de central moderno en el que Barrachina, zurdo, encaja a la perfección. Su excelente nivel técnico le permite brillar en la salida de balón (tanto en corto como en largo), sin duda, una de las principales características de este central de gran envergadura (1.85) y que el pasado lunes se estrenó ya en una convocatoria con el primer equipo a pesar de que Velázquez tenía ya a su disposición a todos los centrales de la plantilla.

Físicamente muy completo, Hugo es tan organizado en el campo como en su vida privada. Muy disciplinado y obediente, la inclusión de Barrachina en los entrenamientos del primer equipo es una cuestión exclusiva de Velázquez, que no se cansa de trasladar a su entorno más cercano que el chico promete. Y mucho. Barrachina no es un central que destaque por su agresividad, sino que defiende más por anticipación e intuición, otras dos de sus principales virtudes junto a su excelsa colocación y al gran juego aéreo tanto en defensa como en ataque.

Margen de mejora

Su margen de mejora, en todo caso, alcanza al contacto físico con el atacante. Cuestión de tiempo para un central que tiene cautivado a Velázquez, de cuyo lado ya no se mueve un futbolista que da continuidad a la habitual presencia de jugadores juveniles con los mayores recogiendo el testigo de Pau Sans, que también llamó la antención a Velázquez cuando llegó. 

Bien es cierto que Barrachina ni ha debutado con el primer equipo y que su participación se limita a una citación, pero Velázquez tiene claro que ahí hay futbolista y, por eso, quiere tenerlo cerca. 

Este jueves, como viene siendo habitual desde hace días, el zaguero era uno más en la sesión de entrenamiento del primer equipo. Lesionado Borge, el quinto central de Velázquez es un chico de 17 años decidido a comerse el mundo. Un juvenil de segundo año que entró por los ojos al entrenador y que pregona a los cuatro vientos que en casa hay luz.