Me gustan los maduritos. Así cazaba hombres bajo el seudónimo de Dulce Ángel, la venezolana Hendangelin Candy Arrieta, en la red social de contactos Badoo. Tres hombres cayeron en su embrujo, entre ellos, José Antonio Delgado, un informático de 54 años de Getxo, quien fue enterrado vivo tras ser torturado y desplumado. Un asesinato del que la encausada no asumió responsabilidad alguna durante la celebración, este lunes, del juicio con jurado popular por este crimen.

"Soy una víctima más como el fallecido, yo no he matado a nadie, ni he robado a nadie. Me obligaron a esperar a ese señor allí, me amenazaron con matar a mis hijos y a mí", afirmó, mientras señaló a su compañero de banquillo Mohamed Achraf como uno de los tres hombres que formaban verdaderamente la banda del Badoo. Un argumento que rechazó Achraf que, a su vez, la acusó de crear dicho modus operandi en el que "se valía de otros latinos, de unos dominicanos". Al final de la primera jornada de la vista oral en la Audiencia de Zaragoza ambos realizaron una especie de careo en el que ella llegó a pedir la prisión permanente revisable que solicita la abogada de la víctima mortal para "que no salga de la cárcel porque me maltrataba y me violaba".

Unas curiosas declaraciones ante los nueve miembros que conforman el tribunal popular que preside el magistrado Mauricio Murillo que no dieron la semana pasada en el juicio por el asalto a un joven vecino de La Almunia que sí pudo contar lo que sufrió porque consiguió escapar vivo de sus captores.

Durante su declaración a preguntas de la fiscala Ana Díez, la encausada afirmó que Achraf y otros dos hombres más La golpearon y la tuvieron todo el tiempo atada con bridas y dormida con pastillas. Así la tenían hasta que tenía que entrar en acción, cuando la liberaban y le quitaban los somníferos para hacer lo que ellos pedían.

José Antonio Delgado, víctima mortal del caso. EPA

Explicó que es lo que sucedió aquella noche con José Antonio Delgado, que se desplazó desde Getxo hasta Luceni para tener un encuentro amoroso con ella. Según su versión fueron Mohamed Achraf y sus amigos quienes la suplantaron en el perfil de Badoo. "Yo jamás usé Badoo. Él me obligó a darle la clave de Facebook e Instagram. Me quitaron el celular. Me obligaron a quedarme parada en una carretera. Me dijeron va a llegar un señor y nosotros vamos a quitarle el coche. Ellos dos se quedaron con el señor del carro", explicó a preguntas de su abogado Luis Ángel Marcén, mientras negaba saber nada de las 48 horas de torturas que sufrió la víctima antes de matarlo. Sobre la cadena de oro de la que trató de deshacerse por el WC cuando la Guardia Civil entró en la vivienda para detenerla, afirmó que se la dio Achraf y que ella no preguntó porque estaba sometida a él.

Nada más sentarse en el banquillo cogió el turno de palabra Mohamed Achraf, defendido por Carmen Sánchez Herrero. "Cuando ella mató al hombre también se quedó fría y tranquila. Un día que discutimos y yo tenía miedo de que me hiciera algo durmiendo le dije: Si me vas a matar hazlo como has hecho con el viejo", sentenció.

También afirmó que ella cometía el mismo modus operandi en Venezuela. "Vivía de los hombres, yo la conocí por Badoo y pronto se metió en mi casa y conoció a otros hombres", recalcó a la vez que justificó su silencio hasta ahora: "Lo hacia por ella. Es mi pareja, tenía que salvarla y me iba a comer el marrón. Yo iba con idea de salvarla pero después de lo que he oído que cada uno se coma lo suyo". Asimismo, explicó que el Mercedes 220 de la víctima estuvo en su taller para ser limpiado antes de proceder a su venta y que los objetos del empresario hallados en la nave, un palo de golf, un bolso de mano de Armani y una cadena de oro, los había sacado antes de realizar esta labor.

El juicio continuará este martes con una veintena de testigos. Afrontan una condena de prisión permanente revisable que solicita la abogada de la familia del fallecido, la letrada Estefanía Rojo. La fiscala solicita 25 años por robo violento y asesinato, cinco por detención ilegal y dos por blanqueo, así como una indemnización de 121.800 euros.

"Tan ladrón es el que roba un banco como el que espera con el coche fuera"

El hermano de la víctima mortal, Víctor Manuel Delgado, valoró las declaraciones de los encausados porque "al principio han querido defenderse un poco pero parece que al final se les ha venido todo abajo, a ver si tenemos suerte y va todo bien". "Se están acusando el uno al otro y el otro al uno, como me han enseñado siempre tan ladrón es el que roba banco como el que espera con el coche fuera y me imagino que les acusaran a los dos que es lo que parece", recalcó.