Los pistachos son unos de los frutos secos más consumidos en España. Se pueden comer casi en cualquier momento, ya sea antes de una comida o a mitad de mañana y tarde.

Pero, ¿cuántas veces has tirado las cáscaras de los pistachos? O mejor dicho, ¿las has guardado alguna vez? Si eres un amante de estos frutos secos, te vamos a descubrir los muchos usos que puedes darle a las cáscaras y que, probablemente, desconocías hasta ahora.

Útil para las plantas

Si tienes plantas, estate atento. Las cáscaras de pistacho son ideales para el drenaje de las plantas. Todo lo que tienes que hacer es colocar las conchas en el fondo de la maceta y después echar tierra por encima. Antes deberás enjuagar y secar las conchas saladas para evitar que contaminen el suelo.

Pero puede tener otra función. Si colocas las cáscaras alrededor de la base de tus plantas, estas reprimirán el crecimiento de malezas y ayudarán a retener la humedad del suelo. Pero tendrás que lavarlas primero para eliminar la sal.

Como medida disuasoria

Las cáscaras tienen bordes afilados que puedes usar para mantener alejados a algunos animales. Si las extiendes en el jardín de casa, podrás evitar que entren pequeños animales, como caracoles o babosas. Además, no tendrás que retirarlas después, ya que se descompondrán en abono, que es muy beneficioso para alimentar la tierra.

Arte y creatividad

Puedes sacar tu lado más creativo. Con las cáscaras puedes crear marcos de fotos, collares, arte mural, adornos navideños, fruteros, mosaicos... Realmente puedes hacer casi lo que quieras con ellos siempre que dejes volar tu creatividad.

Para hacer crema o encender el fuego

Si tienes la piel áspera, también puedes usar las cáscaras de pistachos para limpiarla. Tendrás que picarlas y agregarlas a cualquier crema limpiadora comercial.

También se pueden usar para encender la chimenea o la parrilla. En vez de usar otro tipo de combustibles, se pueden usar estas cáscaras para encender el fuego.