En las casas donde hay perros, los ladridos son algo habitual cada vez que suena el timbre. Esta es una costumbre que tienen muchos animales y que puede resultar algo molesta. Ya no solo para los propietarios, sino también para el resto de inquilinos del edificio. Aunque parezca imposible, existen formas de educar a los perros para que dejen de hacerlo.

Para conseguir que el perro deje de ladrar cada vez que oiga el timbre, habrá que seguir una serie de pautas. No todos los perros son igual de ladradores. Hay razas, como las pequeñas, que suelen ladrar más a menudo que otras. Sin embargo, hay momentos en los que los perros, sean poco o muy ladradores, no pueden evitar soltar un ladrido. Como cuando llaman a la puerta o al timbre.

Ahora te preguntarás por qué se da esta situación. Esto sucede porque nuestra mascota se altera al escuchar el timbre. Esto no lo hace por instinto, sino porque se da cuenta de nuestro comportamiento. Cuando alguien llama, nuestra primera reacción es sorprendernos y, en cierto modo, revolucionarnos, llegando incluso a correr para contestar cuanto antes.

Además, nuestra mascota acaba aprendiendo que cada vez que suena el timbre quiere decir que va a venir una persona o varias a casa, ya sea un familiar o un amigo, el cartero o un repartidor, por poner unos ejemplos. Por ello, deberemos actuar con normalidad.

Qué necesitan las mascotas

Hay que tener en cuenta que nuestras mascotas necesitan, sobre todo, tranquilidad. Por eso, y para evitar que ladre cada vez que suena el timbre de la puerta, deberemos centrarnos en mejorar estas actitudes. De este modo, tenemos que intentar actuar con total serenidad cada vez que llamen a la puerta y que el perro lo vea.

También tenemos que hacer que nuestro perro deje de asociar que cada vez que suena el timbre de la puerta quiera decir que va a venir una persona o varias a nuestra casa. Para eso tenemos varias opciones. Por un lado bien podemos decirle a un amigo o familiar que, de vez en cuando, llame al timbre de la puerta y se vaya. De este modo, nuestro perro comprenderá que no siempre que suena el timbre de la puerta es porque va a venir alguien a casa.

Otra opción es grabarnos el sonido del timbre de la puerta y ponérselo a nuestro perro de vez en cuando con el mismo objetivo que la primera opción, que entienda que no siempre va a venir alguien a casa cuando suena ese sonido.